Nuevo guardián de derechos humanos

Escrito por  May 25, 2021

Controversial resultó el arribo de Cecilia Narciso Gaytán a la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG).

Algunos argumentan que la impusieron; otros, que nada sabe de la labor del organismo; sin faltar los varones que se creían meritorios para ocupar la silla.

En principio, obtuvo licenciatura en Derecho (cédula profesional 2478529); también, maestría en Derechos Humanos y de la Naturaleza.

Ignorante no es.

Por cuanto a su trayectoria, entre otros cargos, ha desempeñado el de coordinadora auxiliar adscrita a la Dirección de Orientación y Quejas de la CDHEG, de 1999 a 2012; de 2012 a 2021 fungió como encargada de la Dirección de Orientación y Quejas y Gestión de la misma CDHEG.

Ajena al trabajo de la Comisión tampoco es.

Lo que realmente habría que analizar es qué está dispuesta a hacer y si posee el carácter y la determinación para ello.

Y para demostrarlo la abogada necesita tiempo.

Peor, la Comisión no podría estar.

Habrá que admitirlo, pues su papel se ha parecido más al de comparsa del gobierno que defensora de los derechos humanos.

Nada más habría qué preguntarse cuántas recomendaciones extendió el anterior titular y qué resultados arrojaron.

¿Cuántos funcionarios abusivos fueron sancionados, removidos o cesados?

¿Realmente la figura del organismo sirvió para que servidores públicos frenaran sus ímpetus excesivos?

Difícil es saberlo porque en su momento nada trascendió.

Sí era público y notorio que, en los actos públicos, el presidente figuraba muy cercano a la autoridad, lo que daba clara idea de la aterciopelada relación entre uno y otro derivada del hecho de que la Comisión nada hacía que incomodara a los hombres del poder, en tanto los abusos menudeaban.

Es obvio que la Comisión no está en su mejor momento.

La situación ofrece a la nueva titular la oportunidad de llevar a cabo un trabajo trascendente.

No es ni justo ni conveniente descalificarla a priori; es necesario darle tiempo para que empiece a mostrar resultados.

No siempre el que sabe mucho es el que trabaja mejor, aunque las credenciales y la trayectoria de Narciso Gaytán no hablan de que sea una improvisada. Tampoco una impreparada.

Si es capaz y su capacidad no destacó en el sitio donde estaba, tiene la mejor oportunidad para que brille ahora.

Si después de determinado tiempo no despunta, no estarán de más los cuestionamientos y las impugnaciones.

Y es de esperarse que, si el Congreso la llevó al puesto, también la retire si no da los resultados esperados.

Pero, por lo pronto, habrá que concederle el beneficio de la duda. n