Ni ven ni escuchan

Escrito por  May 28, 2021

Entre los temas que excluyen de sus propuestas los candidatos no solamente figuran la reactivación económica, el Covid-19, el impulso turístico y el combate a la violencia, que deberían aparecer en el plano de prioridades, sino también se ubica el ambiental.

Hace días, el grupo Agenda Ambiental Ciudadana les llamó la atención. Les advirtió la urgencia de que reorienten sus propuestas, “ya que carecen de planes que permitan identificar qué medidas inmediatas tomarán para la atención urgente en materia ambiental”.

Pero los candidatos ni los ven ni los oyen.

El silencio ha sido su respuesta.

De por sí, el aspecto ambiental es descuidado lo mismo por el gobierno que por la población, no obstante la avanzada degradación observada en este aspecto.

Tal vez, voces de alerta como la de Agenda Ambiental Ciudadana se oyen muy lejanas, y quizá sea cuando se resientan con más fuerza los efectos de la autodestrucción cuando unos y otros comiencen a ocuparse en serio del problema.

La ambientalista Vivian Heredia considera que la protección y la garantía de un medio ambiente sano es una obligación que los candidatos deben tomar en cuenta y que las autoridades deben cumplir en todo momento.

Advierte que Naciones Unidas califica las tareas gubernamentales como aisladas, de bajo impacto y sin fundamento en la evidencia científica en materia conservacionista, cuando las políticas públicas tendrían que cambiar realidades.

Sin embargo, no es asunto de candidatos.

Eso no jala.

No vende.

Llama más la atención la retórica agresiva; la forma más efectiva de arrojar lodo al adversario.

Tienen más a la mano la propuesta fácil, sin respaldo.

Sin nada que el día de mañana obligue al ganador a cumplir los compromisos contraídos.

El exhorto de la Arquidiócesis Primada de México a los candidatos, de presentar programas de trabajo, no promesas, cae en el mismo terreno que el llamado de los ambientalistas.

Durante décadas “hemos sido testigos de promesas incumplidas o irreales” de los partidos y candidatos, acusa la Arquidiócesis.

Pues esta vez, ni indicios hay de que lo que viene pueda ser diferente.

Y si a los políticos siempre les ha funcionado así, ¿qué necesidad tienen de cambiar las formas?

El electorado sigue dormido, y a nadie conviene despertarlo. n