Vapuleados e invisibilizados

Escrito por  Jun 01, 2021

El llamado de Leonor Ochoa, desplazada por grupos criminales junto con 30 familias hace 10 años de La Laguna, municipio de Coyuca de Catalán, suena preñado de dolor, miedo, angustia e indignación.

Pide a los gobiernos federal y estatal acompañamiento para regresar a su pueblo.

El gobierno –se duele– en nada los ha apoyado.

“Nosotros hemos sido afectados en todo: nos quedamos sin casa, sin tierras, sin nada, y el gobierno jamás nos ha apoyado, no resuelven nuestra situación”, dijo.

“No tenemos ni trastes para cocinar, vivimos  como si siempre estuviéramos de paso”, se queja la mujer.

Leonor considera que el gobierno les ha fallado al no apoyarlos, cuando en realidad ha fracasado desde el momento en que no los protegió de los grupos delincuenciales.

No cumplió su responsabilidad.

No hizo su trabajo.

Y sigue sin hacerlo.

Si lo hubiera hecho, esa gente, que vive ahora en el abandono en tierras extrañas, permanecería segura en su comunidad, tranquila, sin sobresaltos, dedicada a sus labores cotidianas.

¿Qué hay de los apoyos reclamados?

Cuando el 28 de noviembre de 2019 compareció en el Congreso local, siendo entonces titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Mario Moreno Arcos, les dio la puntilla: legalmente no son considerados víctimas y resulta difícil su atención, pues no cumplen los requisitos para acceder a programas.

De ahí el abandono.

La marginación.

El estigma.

Si se aferran a la esperanza de que el gobierno se fije en ellos y les tienda la mano, ya saben en qué política se parapetan.

El 5 de septiembre de 2019, el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación federal, Alejandro Encinas Rodríguez, recalcó que el principal reto del fenómeno del desplazamiento forzoso de personas es restituir las garantías de trabajo, seguridad y desarrollo en las comunidades de origen de los afectados, así como su reintegración a las mismas.

El reto, contenido en esta hermosa pieza de oratoria, permanece intacto.

Advirtió que el tema de desplazamiento forzado ha querido ser invisibilizado.

Dicho sea aparte, permanece invisibilizado.

Convertido en noticia principal de medios en el momento de la expulsión por la violencia, el desplazamiento se ha convertido en asunto olvidado.

Permanecer invisibilizados y sin derecho a apoyos parece ser su destino y su tragedia. n