Entendimiento, no camorra

Escrito por  Jun 16, 2021

Sano sería que, habiendo emitido la autoridad electoral su veredicto en torno a las elecciones del domingo 6, los ex candidatos aceptaran los resultados y se unieran a los ganadores para hacer un mejor trabajo en aras de la mejoría de ayuntamientos y el estado.

Si optan, no obstante, por la decisión de impugnar, habrá que reconocer que están en su derecho.

Es correcto encauzar sus inconformidades por los cauces legales; para eso están ahí las instancias superiores a las que tuvieron a su cargo la realización de los comicios.

Cae bajo su responsabilidad, del mismo modo, desoír el llamado del gobernador Héctor Astudillo Flores en el sentido de respetar los resultados del 6 de junio.

El excandidato a la gubernatura por la alianza PRI-PRD, Mario Moreno Arcos, está dolido.

Creyó que tenía ya la constancia de gobernador electo en la bolsa, sobre todo cuando el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPCGro) le retiró la candidatura al morenista Félix Salgado Macedonio.

Queda ahí para la historia que la determinación lo regocijó, y la festejó.

Aplaudió la actuación del organismo.

Le pareció un fallo justo y legal; en tanto ahora, ya perdedor, se vuelve contra el Instituto para acusarlo de violar los principios de neutralidad e imparcialidad del proceso electoral.

Quedó claro que no gana el que gasta más dinero.

Aparte, el tiempo colocó a cada quien en el lugar correspondiente.

Moreno Arcos sencillamente no tuvo la estatura política de Salgado Macedonio –a cuya trayectoria sólo habrá que echarle un vistazo– y al final de cuentas tampoco alcanzó la de Evelyn Salgado Pineda, a quien pretendió degradar calificándola de incapaz y de desconocer el estado, e incluso criticó porque, junto con su padre, Salgado Macedonio, cantaba en los encuentros partidistas.

Pura basura.

Ni para desprestigiar demostró talento.

No halló –porque no los hubo– elementos de peso para demostrar públicamente que él era mejor candidato, siendo un político gris, opacado.

Ya noqueado, lanza sus últimos estertores amagando con la impugnación, haciendo a un lado la exhortación de su jefe político, el gobernador Astudillo Flores.

Si en la contienda no levantó, con la impugnación busca hacer ruido posiblemente para enturbiar el cambio de gobierno, así el mandatario del estado haga hincapié en que “el gobierno que inicie a partir del 15 de octubre tendrá que hacer política de entendimiento y no de vencimiento, para que se mantenga la gobernabilidad”.

No sólo es importante que el gobierno entrante recurra al entendimiento, sino todos los sectores, todos los ciudadanos.

Mientras tanto, Moreno nada contra la corriente, buscando camorra.

Legal, pero camorra al fin. n