Trato desigual a los desiguales

Escrito por  Jun 24, 2021

Mirado con ligereza, sólo en la superficie, el anticipo que hace el secretario de Finanzas del estado, Tulio Pérez Calvo, de los recortes federales que vienen este mismo año –es decir que ajustan a la baja el presupuesto del gobierno federal dirigido al estatal– parece correcto: si el gobierno del estado y los ayuntamientos recaudan menos por la vía fiscal, es menos lo que pueden aportar al federal, y, por tanto, es lógico que el gobierno federal recorte los montos que entrega al estatal.

No que se trate de un monto que pueda desestabilizar las finanzas públicas estatales, pero tampoco se trata de una bicoca: 700 millones de pesos pueden ayudar muy bien a resolver problemas de logística o de otro tipo en cualquier administración.

Pero en este punto cabría traer a la memoria uno de los criterios más relevantes aplicados a lo largo de muchas décadas en la administración pública del México posrevolucionario: el de dar trato diferente a realidades diferentes o trato desigual a los desiguales. En los hechos significa que a un estado pobre y atrasado, como Guerrero, no se le debe dar el mismo trato fiscal que se le da a los estados ricos del norte del país, pues uno de los grandes objetivos de nuestro sistema recaudatorio es el de promover la igualdad de las entidades que integran la Federación.

Una de las maneras de lograrlo es con flexibilidad en el trato fiscal. Al gobierno de un estado rico de seguro no le afecta en gran manera un recorte de 700 millones de pesos o de más, a consecuencia de la caída en sus ingresos tributarios. Pero esa cantidad sí puede golpear áreas sensibles de un estado pobre. Así de simple.

Pero, además de lo anterior, el gobierno federal debe considerar el efecto de la pandemia de Covid-19 en la economía de las entidades federativas. Es verdad que la contingencia sanitaria golpeó a todos, a unos más, a otros menos. Pero todos pasaron el trago amargo de tener que cerrar su economía durante largos 15 meses, y eso tuvo efecto en la generación de ganancias y en el pago de impuestos y derechos.

Y no hubo el apoyo requerido del gobierno federal, a no ser los 25 mil pesos que ofreció como crédito y que eran del todo insuficientes para poner a flote cualquier negocio.

Así, a la falta de solidaridad agrega a rajatabla la medida punitiva de recortar el presupuesto para lo que resta del año. n