Cortina de humo

Escrito por  Jun 28, 2021

La declaracionitis –concebida como el torrente de declaraciones que, sin contar con el sustento debido que las acerquen a la realidad, buscan confundir o ganar terreno en algún tema en boga o cuando menos tender una cortina de humo que beneficie al emisor– se resiste a perder un sitio de preponderancia en la vida diaria, aprovechando la incapacidad, impreparación o falta de interés de muchos reporteros que, lejos de cuestionar a los declarantes, se concretan a grabar lo que tienen a bien decir, operando como meros recogedatos y alejándose de una labor crítica y apegándose mas bien al trabajo de los boletineros.

En esta tesitura, este día 23, Alejandro Román, integrante de la comisión política de la Ceteg en la Costa Chica, expresó la postura cetegista en el sentido de no retornar a clases porque “cuatro maestros que fueron vacunados fallecieron por síntomas de Covid”.

No citó nombres de difuntos; ni de qué vacuna les aplicaron; dónde la recibieron; dónde fueron atendidos y murieron; dónde los sepultaron.

Nada. Ningún dato complementario que permitiera una reflexión respecto a si es o no verdad lo declarado.

¿Por qué creer la versión?

¿Sólo porque la emitió un directivo cetegista?

Lo dicho no soportaba la más elemental prueba de análisis.

Por eso –como era natural–, fácil se la mató el gobierno del estado.

Carlos de la Peña Pintos, secretario de Salud, rebatió la declaración asegurando haber pedido una investigación al Issste, a donde necesariamente debió llevarse y atenderse a los contagiados, y se llegó a la conclusión de que ningún docente vacunado había fallecido.

Contundente.

Salvo que los cetegistas cuenten con información sobre el tema que no se haya dado a conocer, es obvio que su afirmación de los docentes fallecidos careció de peso y por eso mismo, al primer pinchazo, explotó como pompa de jabón.

O no supieron manejar la información o de plano emplearon su imaginación para inventar muertos y afianzarse de ahí para acumular peros a su resistencia a regresar a clases presenciales, pero salieron raspados.

Alejandro Román dijo que en Guerrero se mantiene la postura que acordó la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en el sentido de que hasta cuando toda la población esté vacunada regresarán a las aulas.

A estas alturas, en la semana que acaba de terminar vacunaron en algunas zonas de Guerrero a quienes fluctúan entre los 40 y los 49 años, el segmento más avanzado.

A esta velocidad, el total de la población podría estar vacunada hasta el 2023.

Otro punto por definirse: no se ha determinado qué tiempo durará el efecto de la vacuna; si es un año, irán terminando de vacunar por primera vez a la población completa cuando ya será necesario empezar con el refuerzo.

Y las clases, ¿cuándo? n