Simulación

Escrito por  Sep 09, 2017

Según la apreciación del delegado de la Secretaría de Gobernación (SG) en Guerrero, Ramiro Ávila Morales, es necesaria la construcción de los cuarteles que anunció la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en Teloloapan y Chilapa, debido a que se han incrementado los hechos violentos en esos dos municipios de la entidad.

Si la erradicación de la delincuencia en la entidad dependiera del aumento de soldados –habrá que apuntar–, desde hace tiempo la inseguridad fuera un asunto del pasado.

Seguramente la construcción de ambos cuarteles en sitios altamente vulnerables traerá beneficios, ni qué dudarlo, pero de eso a que sea la respuesta adecuada al aumento de la violencia, habrá que analizarlo a conciencia.

Habrá que recordar que el gobierno federal puso en marcha ya en varias etapas operativos con un alud de soldados y policías en Acapulco, Chilapa y Tierra Caliente, entre otros lugares, sin que ello acabe con el problema.

Si se tratara de una guerra en la que dos bandos midan fuerzas, los soldados llevarían las de ganar, pero no es así; el problema de la violencia requiere, además, trabajo de inteligencia e investigación.

Comprobado está que así saturen de militares la entidad, la inseguridad no cederá, porque no basta con aplicar pura fuerza, ni echar bala.

Los especialistas en seguridad John Bailei y Lucía Dammert afirman que es posible vencer la criminalidad desde lo local, pero para ello tiene que haber una serie de condiciones, entre las cuales se ubican el reconocimiento del problema, la coordinación entre los tres niveles de gobierno y que tanto los estados como los municipios participen en la medida de lo que les corresponde. Advierten que nada de eso se está haciendo; plantearon que los gobernadores no hacen su parte, los municipios se desentienden, y en la Federación imperan los escándalos por corrupción.

Conclusión: los tres niveles de gobierno simulan que trabajan, cuando en la realidad ni se coordinan, ni hacen cada quien lo que les toca.

En consecuencia, construir más cuarteles, traer más militares y policías, de ninguna manera servirá para terminar con la violencia, pues además de que nadie hace su trabajo como debe hacerlo, la idea del gobierno es bajar solamente el índice de asesinatos dolosos, punto en el que concentra su actuación, en tanto las demás actividades del crimen, como los secuestros, las extorsiones y cobros de piso, prácticamente permanecen intocadas. n