Seguridad e inseguridad

Escrito por  May 25, 2018

Los versiones encontradas sobre la inseguridad para hacer campaña, deberían ser analizadas por las autoridades.

La primera, la del delegado especial del PRD en la zona Norte, Jesús Guatemala, quien se queja de que en los municipios de la región es muy complicado hacer campaña por las inseguridad que se vive. Apunta que personalmente tuvo que solicitar al Ejército sean sus elementos quienes hagan rondines en la zona.

Pero las quejas no se circunscriben a la norte; igual ocurre en otras regiones del estado, en todos lados.

La segunda corresponde al candidato al Senado por Morena, Félix Salgado Macedonio. Asegura que sí hay condiciones de seguridad para las elecciones, y también para que los candidatos realicen sus actividades proselitistas.

Dijo que él no ha solicitado seguridad porque ha recorrido todo el estado acompañado de su equipo de trabajo, sin ningún problema.

Considera que en Guerrero hay condiciones para las jornada de votaciones con todas las casilla instaladas: “que no nos salgan con que a tal pueblo no le voy a llevar la casilla, que porque no hay condiciones, sí hay condiciones”.

Luego entonces, ¿por qué un candidato puede desplazarse libremente por todas las regiones del estado sin interferencia alguna en tanto otros enfrentan problemas?

¿Acosa la delincuencia a candidatos a determinados puestos de elección popular? ¿Dependerá del candidato en sí, de la persona?

¿Tendrá que ver acaso el partido o coalición al que o a la que pertenece el aspirante?

¿A qué candidatos amenazan o matan y a cuáles les dan libertad de movilizarse?

Se ha hablado ya de que a nivel nacional se armará un programa para garantizar la seguridad de los candidatos y el proceso electoral; naturalmente no difundirán en que consiste la estrategia para no poner sobre alerta a la delincuencia; no obstante, es bien sabido que cuando el crimen va por alguien, no hay quien lo detenga, así esté erizado el terreno de soldados, marinos, policías federales y estatales.

Cae en contradicción el gobierno cuando, por un lado, dice que no es posible asignar un elemento por cada persona y que, por lo tanto, no es posible asegurar su protección y por otro, afirma que garantizará un proceso electoral en calma.

La verdad es que nadie puede garantizar nada y que, en consecuencia, todo ciudadano, incluyendo a cada candidato, deberá tomar las medidas de prevención necesarias porque ninguna autoridad puede ponerlo a salvo.