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Derechos humanos, asignatura reprobada

Escrito por  Sep 19, 2017

La defensa de los derechos humanos en Guerrero está marcada por la falta de garantías para la seguridad de quienes se han echado a cuestas esta tarea.

Si quienes actúan al interior del gobierno son los acusados de violarlos, es explicable, que no justificable, el hecho de que las protestas, las quejas y las recomendaciones no encuentren eco y, menos aun, soluciones.

El pisoteo sistemático, prácticamente institucionalizado, de esos derechos ha causado que la entidad sea punto de visita obligada para organizaciones nacionales e internacionales involucradas en el combate a las violaciones, cuya presencia, cuando más, hace las veces de válvula de escape para las víctimas, que desahogan su dolor, angustia e impotencia, sin hallar más consuelo.

Es frecuente que representantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), entre otras, vengan, escuchen a las víctimas, se entrevisten con las autoridades, emitan recomendaciones y no se produzcan avances.

En este tenor, hoy estarán en Guerrero integrantes de la red nacional de organismos civiles de derechos humanos Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT). Emprenderán una misión especial de observación y registro de violaciones a los derechos humanos, en la que esperan reunirse con el gobernador Héctor Astudillo Flores.

El martes estarán en Chilpancingo, y el miércoles, en Chilapa.

Hace ver Red TDT que en el sexenio de Enrique Peña Nieto, 21 defensores de derechos humanos han sido asesinados en Guerrero.

El secretario ejecutivo de la Red TDT, Fernando Ríos Martínez, puntualizó que el estado de Guerrero se encuentra entre las cuatro entidades más peligrosas para defender los derechos humanos.

El objetivo de la organización es conocer lo que sucede en Guerrero, donde, apuntó, “se vive una situación muy delicada; se encuentra entre las entidades más violentas; ocupa el primer lugar en homicidios dolosos, en asesinatos”.

Plausible sería que esta vez una organización no gubernamental que defiende los derechos humanos obtenga de la autoridad el compromiso de combatir la violación de éstos y que, sobre todo, se cumpla, pues de retórica se ha tenido ya suficiente. n