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Reconstrucción inconclusa

Escrito por  Sep 20, 2017

Sin proponérselo, el delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), José Manuel Armenta Tello, evidenció al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien a principios de marzo pasado, con la inauguración del puente Barra Vieja-Las Lomas, dio por terminado el programa de reconstrucción de Guerrero, derivado de los daños causados por la tormenta tropical Manuel.

Este lunes,  ubicándose en el terreno de la realidad, Armenta Tello, quien ha dado la cara a los reclamos de damnificados por viviendas irregulares que entregaron sus antecesores,  dio a conocer que los trabajos de reconstrucción tienen un avance de 84 por ciento, lo que, en otras palabras, significa que las afectaciones no se han corregido según lo programado.

Los trabajos, abundó el funcionario, están detenidos por el paro que mantienen desde agosto trabajadores del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), a quienes el gobierno federal adeuda sus salarios.

A cuatro años del paso del meteoro, caminar por las comunidades de La Montaña y de la Sierra implica hacer un inventario de daños. Al andar se puede ir viendo cómo los centros de salud que la bravura de un río se llevó no han sido repuestos; o cómo las escuelas que enterró algún deslave continúan sepultadas. Sin embargo, el Plan Nuevo Guerrero ya oficialmente fue dado por terminado.

Pero no sólo las declaraciones del delegado de Sedatu dejan al descubierto lo inconcluso de programa, sino también habitantes de diversas regiones, sobre todo de La Montaña, se han quejado de que no les cumplieron lo comprometido.

El diputado federal Ricardo Barrientos Ríos ha sido otra voz crítica respecto a lo inconcluso de los trabajos; no obstante, el gobierno federal oficialmente dio ya todo por terminado.

Si bien en la práctica no ha llegado a su fin la reconstrucción, surgen nuevos damnificados, ahora por el huracán Max, en San Marcos, Cruz Grande y municipios colindantes, con lo que los gobiernos locales gestionan ya los apoyos correspondientes, en tanto los afectados abrigan la esperanza de que no se repita la experiencia que se vive aún a raíz de Manuel: el agotamiento de las partidas presupuestales y la entrega de apoyos a medias. n