Pacificación en serio

Escrito por  Jul 24, 2018

A una pregunta que reporteros le hicieron sobre las inquietudes de los productores de amapola de Guerrero, el próximo presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, respondió este sábado que ellos –los campesinos de la sierra– serán tomados en cuenta en los foros que el nuevo equipo gobernante llevará a cabo a partir del próximo 7 de agosto, uno de los cuales tendrá lugar en Acapulco.

Si el nuevo gobierno empuja despenalizar la producción y el consumo de amapola y mariguana, y por otro lado da ocupación productiva a los jóvenes que hoy son carne de cañón de las bandas criminales, la única conclusión que se puede obtener de ello es que con López Obrador la pacificación del país va en serio.

Sin embargo, una iniciativa integral de pacificación requerirá, además, de otros elementos. De otro modo no sería integral, sino incompleta y endeble. Dos piezas que no pueden faltar en ese esquema tienen que ver con cortar el flujo de armas a los grupos criminales y con despojarlos de sus bienes malhabidos. Pueden adquirir arsenales, que les dan poder sobre la vida de los demás, porque tienen dinero; y tienen dinero porque poseen poder de fuego para mantener en operación los negocios ilegales que tanto les reditúan.

El nuevo gobierno de López Obrador no debe descuidar estos dos aspectos, y puede, para ello, apoyarse en la buena impresión que ha causado en el irascible mandatario de la nación del norte, que es el principal mercado de las drogas que se producen en México y es la principal fuente de armas ilegales que ingresan al país.

Debe también hacer una distinción entre los productores de amapola y mariguana, campesinos a quienes la pobreza ha empujado a cultivar esos vegetales, y los criminales que les compran a precios mínimos para revenderlas con enormes márgenes de ganancia, y que en ese periplo asesinan a quienes se les opongan, sean agentes del gobierno o integrantes de bandas rivales.

Para los primeros, el beneficio de la despenalización; para los segundos, todo el peso de la ley, como lo dijo ya la ex ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación Olga Sánchez Cordero, nominada para secretaria de Gobernación del próximo gobierno: no puede haber amnistía para homicidas, secuestradores, violadores y tratantes de personas. n