Tiempos muertos

Escrito por  Ago 24, 2018

A sí sea consecuencia de un hecho violento cotidiano, no deja de ser preocupante la suspensión del servicio colectivo de taxis a la región de la Costa Chica, toda vez que se trata de una situación que viene a trastornar aún más la vida de la población.

Si bien es cierto que los guerrerenses se han venido habituando a la violencia cotidiana, no menos cierto es que no pueden acostumbrarse a la alteración de su forma de vida derivada de la ola delictiva.

Lo peor del asunto es que no solamente la población ve ya con cierta resignación cómo todos los días ocurren hechos sangrientos, sino también las autoridades, que permanecen impasibles, conformes, concretándose a concentrar a decenas de policías y soldados armados en los escenarios de los crímenes, después de ocurridos los mismos obviamente.

Si como dice el coordinador de la organización transportista Un Nuevo Horizonte para Guerrero, Rogelio Hernández Cruz, que el servicio de taxis colectivos de Acapulco a municipios de la Costa Chica no se restablecerá hasta que las autoridades les den garantías de seguridad, significa que ya no se reanudará la transportación, pues si en ningún momento el gobierno ha estado en condiciones de garantizar la protección efectiva a nadie, así designe a unos cuantos policías para que vigilen los puntos rojos, ahora menos lo hará.

Y es que si desde la campaña para las elecciones presidenciales, el gobierno federal dedicó su tiempo y su energía a impulsar a su candidato, a partir del triunfo de Andrés Manuel López Obrador el sector gubernamental prácticamente se paralizó.

La administración peñanietista ocupa la figura de espectador de la vida nacional, pareciendo que es López Obrador el que gobierna al país, con la desventaja de que sus decisiones no deriven en hechos porque no ha asumido el mando.

En consecuencia, la inseguridad, uno de los problemas que más golpea al país y que refleja el fracaso del actual régimen federal, se mantiene como el flagelo incesante.

Es evidente que habrá que esperar a que López Obrador tome las riendas del gobierno para que se atiende la violencia; entretanto, la ineficacia y la desprotección reinan a sus anchas manteniendo a la población en jaque. n