Súper delegado, la controversia

Escrito por  Ago 25, 2018

La postura del gobierno del estado respecto a la idea de designar un funcionario que concentre las funciones de los delegados de las dependencias federales en Guerrero está convertida en el centro de la controversia y el blanco de los reflectores.

El gobernador Héctor Astudillo Flores se opone abiertamente al proyecto del próximo gobierno federal, al considerarlo incluso inconstitucional.

Ha dicho: “Si esto transgrede los términos de la Constitución, siempre estaré en contra de que la Constitución sea quebrada, fragmentada o violada”.

También ha advertido que, si se presentan confrontaciones políticas entre su administración y el próximo gobierno federal, no será él quien las genere, ni tampoco quien asuma actitudes de prepotencia o de soberbia.

El mandatario guerrerense maneja razones para respaldar su oposición: “no podemos colocar intermediarios, en términos de la Constitución, entre los gobiernos federales y los gobiernos estatales”.

E incluso sostiene: “estos diferendos en cuanto a la interpretación de la ley se van a resolver en los tribunales. Para eso hay una Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), y si este es un asunto que tiene que llegar hasta allá, hasta allá llegará. No lo digo yo; lo opinan muchos gobernadores”.

Ayer, más sereno, alertó sobre el riesgo que existe de generar una parálisis entre la Federación y los estados por la figura del delegado único. Está establecido en la propia Constitución de la República que no puede haber autoridades intermedias entre ambos poderes, señaló.

Ha sido claro en que nada tiene contra el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, y cita como muestra el hecho de haber reconocido puntualmente su triunfo, además de haber expresado su disposición a trabajar de manera coordinada en beneficio del estado de Guerrero.

Es de esperarse, pues, que López Obrador y su equipo asuman una postura serena y reflexiva y analicen a conciencia los argumentos manejados por el jefe del Ejecutivo estatal, los cuales, ha dicho, son los mismos que esgrimen otros gobernadores del país.

Delicado sería que las declaraciones de Astudillo Flores se interpretaran como un desafío o algo similar al próximo gobierno federal, pues podría acarrear consecuencias indeseables para la entidad.

El mandatario guerrerense ha expresado su sentir libremente, que bien vale la pena ser evaluado, pues de resultar ciertas sus predicciones, serios problemas acarrearía la designación del delegado, no sólo para Guerrero, sino para todas las entidades del país.

Dispuesto al diálogo, como ha expresado estarlo, es de esperarse que López Obrador entable directamente un análisis sobre el tema con los interesados, a efecto de que ambas partes lleguen a un acuerdo que las deje satisfechas, en beneficio no de gobernadores y gobierno próximo, sino de todo el país.

Si hay disposición de las partes para sentarse a platicar, ninguna necesidad habrá de llegar a los tribunales donde se emita un veredicto que necesariamente colocará a una parte como la ganadora y como perdedora a la otra, lo que sería un mal principio para todos. Bien vale la pena apostarle al diálogo y al entendimiento. n