Educación sin rumbo

Escrito por  Sep 01, 2018

Si bien durante su campaña como candidato a la Presidencia de la República, Andres Manuel López Obrador fue insistente en su compromiso de anular la Reforma Educativa por considerar que es lesiva para el magisterio, ya como presidente electo no ha dejado de ser reiterativo en cumplir la palabra empeñada.

En una de sus recientes apariciones en público, volvió a comprometerse a echar abajo la modificación, pidiendo a los docentes como reciprocidad que no falten a clases.

También públicamente, el titular de la Secretaría de Educación Guerrero, José Luis González de la Vega, indicó que a ningún profesor se obligará a impartir clases de acuerdo con el nuevo sistema educativo.

De una y otra manera ha quedado claro que se anulará la reforma, lo que debería ser suficiente para tranquilizar a los profesores y para que se mantengan trabajando frente a su grupo para cumplir en lo posible el calendario escolar, que siempre ha quedado trunco en los últimos años.

Sin embargo, integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación se movilizan y protestan para echar abajo algo que prácticamente ya no existe.

Ayer, por ejemplo, un grupo de ellos tomó la caseta La Venta en la autopista del Sol. Adolfina Bautista Vázquez, representante de la comisión política de la Ceteg Acapulco, manifestó que “el motivo de esta actividad es una movilización que responde al rechazo que tenemos ante el modelo educativo de la educación básica, que en este ciclo escolar la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) pretende implementar”.

No es todo, el próximo 21 de septiembre efectuarán una marcha estatal  con el mismo propósito, lo que equivaldría a pelear para someter a un enemigo vencido o, mejor dicho aun, ya inexistente.

En el tiempo que resta de la actual administración federal, septiembre y octubre, no se aplicará la reforma; después de que tome posesión el nuevo gobierno, seguirá igual, puesto que, según se ha dicho, se someterá a consulta de todos los sectores el modelo que lo sustituirá.

El tiempo seguirá corriendo y, al final de cuentas, el ciclo escolar será el que, otra vez, terminará descalabrado, y la niñez llevará a cuestas a los grados superiores las deficiencias de la enseñanza-aprendizaje. n