Tiempo de cambios

Escrito por  Sep 12, 2018

Ya en el proceso de entrega-recepción, hay presidentes municipales entrantes que creen que todavía están en campaña y no dejan de enarbolar la bandera de castigo contra los alcaldes salientes en caso de descubrir irregularidades.

En realidad, no hay razón para tanto brinco, pues los que realmente tienen que exigir cuentas a los ediles salientes y proceder en su contra si no justifican el gasto de los recursos públicos son los organismos fiscalizadores.

Para empezar, los cuerpos edilicios son los primeros que deberían tener fiscalizados a los alcaldes; mas sucede por regla general que, para bien o para mal, caminan de común acuerdo, y aunque la hacienda municipal haya quedado en bancarrota, como ha sucedido casi siempre, los regidores se convierten en cómplices del edil.

Por otra parte, es función de la Auditoría Superior del Estado (ASE), dependiente del Congreso local, fiscalizar las partidas presupuestales de los municipios, para lo cual estos están obligados a entregar informes y cuentas públicas periódicamente; la ASE revisa y hace observaciones a los ayuntamientos, que están obligados a “solventarlas”.

De no hacerlo, la ASE procede jurídicamente.

Entonces, corresponde a la ASE descubrir las irregularidades en las arcas municipales; el papel de los alcalde consiste en dar seguimiento a los procesos.

La opacidad y la red de complicidad se extiende por todos lados: nunca se llega a saber el estado real en que se hallaron las finanzas, porque los alcaldes ya en funciones le dan un manejo político, y la ASE opera los asuntos tan en secreto que nunca trascienden públicamente los resultados, así los ayuntamientos hayan quedado en quiebra.

Por regla general, alcaldes salientes y entrantes llegan a acuerdos que tampoco salen a la luz pública, pero todos quedan felices, y los únicos perjudicados son los contribuyentes, que no vieron traducido en beneficios el pago de sus impuestos.

Habría que ver si en el caso específico de Acapulco hay alguna diferencia en este relevo, tomando en cuenta que entra una alcaldesa postulada por un partido que toma como insignia la lucha contra la corrupción, mismo que en el Congreso local tiene mayoría, otra razón más para que haya transparencia y honestidad en el cambio. n