Buenas intenciones

Escrito por  Oct 03, 2018

La esperanza parece ser el aliciente de hoy en día. Y este sentimiento no sólo permea en torno a la administración federal que se prepara para asumir el mando, sino también respecto al Congreso del estado, donde hay mayoría morenista, y en ayuntamientos donde resultaron ganadores el 1º de julio candidatos postulados por el partido Morena.

En este tenor, no pueden ser recibidas más que con beneplácito las declaraciones del presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, en el sentido de que “los diputados serán vigilantes del comportamiento de los gobiernos municipales recién electos, para que no haya, nunca más, autoridades soberbias o insensibles”.

No se entiende qué mecanismos legales podría aplicar el Congreso para desterrar estas enfermedades, pero sí es entendible cuando Sandoval Ballesteros refiere que “nunca más debe haber en los municipios irresponsabilidad, ni dispendio”, y que “los gobiernos deben ser austeros, eficientes y transparentes”.

Difícil se antoja que el Congreso vaya a impedir que los ayuntamientos sean soberbios o insensibles, pero sí cuenta con un organismo, la Auditoría Superior del Estado (ASE), mediante el cual está en condiciones de fiscalizar a los municipios.

Entre sus responsabilidades, la ASE cuenta con las de revisar los informes financieros que periódicamente le envían los ayuntamientos, hacerles las observaciones sobre gastos no justificados y proceder en caso de que no hubiera una comprobación final.

Si no se han conocido con amplitud los efectos de esta labor es porque no se lleva a cabo, o si en realidad se cumple, a pesar de los saqueos denunciados públicamente al final de cada sexenio, nunca se ha sabido de alguna sanción que se haya aplicado a algún alcalde.

El cambio consistiría en que, si el Congreso cumple como debe ser su responsabilidad, ahora sí se conocerán los manejos indebidos del dinero y los castigos que a que se hagan acreedores los malos administradores, porque hasta ahora todo se ha constreñido a componendas que impiden que salga a la luz pública la depredación de los recursos y se enjuicie penalmente a los corruptos, así vacíen las arcas municipales.

Pero si buenas y alentadoras son las intenciones, lo que realmente cuenta son los resultados. n