Cumplen o se van

Escrito por  Nov 03, 2018

Es de esperarse que sea tomada en cuenta y se impulse en el Congreso local la propuesta hecha por la diputada de Morena Mariana García Guillén, consistente en que, mediante consulta popular, se revoque el mandato a todos los que desempeñan un cargo de elección popular si su trabajo no resulta satisfactorio.

La iniciativa que presentó destaca que la solicitud de revocación sólo podrá ser presentada por un número no menor a 20 por ciento de los electores inscritos en la correspondiente circunscripción; sería el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Guerrero el garante de la organización, cómputo y declaración de los resultados de la consulta.

Si 50 por ciento más uno de los ciudadanos votaron a favor de la revocación del mandato, y siempre que haya concurrido al referendo un número de electores superior a 40 por ciento de los electores inscritos, se considerará revocado su mandato y se procederá de inmediato al remplazo de conformidad con lo establecido por la Constitución.

Si la propuesta hubiera surgido cuando era mayoría en el Congreso la bancada del Partido Revolucionario Institucional, habría que hacer de cuenta desde ahora que no pasaría; no obstante, ahora que domina la diputación de Morena, habría que esperar una buena reacción.

Hace tiempo se presentó una iniciativa que impedía a los que tenían un cargo de elección popular pedir licencia para postularse para otro puesto, mas no prosperó, con el argumento de que el servidor público estaba en todo su derecho de aspirar a otra colocación.

Existe, pues, la regla no escrita de que entre los elegidos por voto popular no llevarán a cabo ninguna acción que perjudique a los demás, sean del partido que sean.

Eso ha dado lugar a que, habiendo sido elegidos y habiendo iniciado funciones, ya no regresan a su circunscripción y olvidan los compromisos adquiridos en campaña.

Tomando en cuenta que Morena ha decidido usar como instrumento la consulta popular para tomar algunas deciciones, es de esperarse que la iniciativa de la diputada García Guillén sea tomada en serio, la discutan en comisiones y la sometan al pleno del Congreso.

Saldrían ganando los ciudadanos y a la vez los partidos que postularon a los sentados en el banquillo de los acusados, puesto que la pensarían detenidamente antes de incumplirle a sus electores. n