Suben los mismos al Acabús; deja menos

Escrito por  Nov 05, 2018

A partir de la creación del Acabús, el transportista Porfirio Alvarado ha mantenido una línea crítica sobre el Sistema Integral de Transporte.

“No hay justificación para que la empresa del Acabús esté en quiebra”, declaró el miércoles el también accionista del sistema de transporte.

Si un banco (Banca Mifel) prestó alrededor de 400 millones de pesos para la compra de camiones, es porque el negocio es rentable, abundó.

Luego entonces, dice, no tiene por qué estar en quiebra. Ni por qué tener 35 unidades averiadas.

Tiene sentido lo expuesto por el otrora dirigente camioneril; es un transportista que habla no con base en información que le han hecho llegar o que él recabó, sino a partir de experiencia propia.

Recordó que “antes del Acabús, cuando los concesionarios teníamos nuestras propias unidades, nunca sufrimos un descalabro”.

Añadió que cuando operó la línea de camiones Maxi Rutas en Acapulco, durante aproximadamente 12 años, administrada por los propios transportistas, entre 2004 y 2016, la ruta era rentable, pues alcanzaba para pagar el costo de los camiones, las reparaciones, los permisos y el personal.

Llama la atención, no obstante, que cuando el transporte urbano estaba en manos de concesionarios el mismo Porfirio Alvarado vertía constantes quejas en el sentido de que la tarifa no daba lo suficiente para sacar adelante el servicio, y atacaba sin tregua al gobierno estatal.

Siempre, en todo momento, los camioneros se lamentaron del “insuficiente” monto de la tarifa. Cada vez que les autorizaban un aumento se comprometían a renovar unidades, uniformar a los operadores, impedir el uso de aparatos de sonido a bordo y el retiro de chalanes, pero nunca cumplían.

Lloraban entonces y siguen llorando ahora.

Actualmente resulta que estaban bien, pero se lamentaban; ahora se quejan de que están mal, pero ya no se sabe cuál sea la realidad.

La voz de Alvarado no es imparcial porque es parte del sistema Acabús; no es, pues, una opinión crítica independiente, lo cual resta peso a sus acusaciones. Empero, aporta elementos de juicio que podrían conducir a la realidad.

Si varias rutas no resultan rentables, como dice Alvarado, ¿por qué no hacen algo para corregir el defícit diario?

Realmente entregar a la empresa expendedora de tarjetas 16 por ciento de lo recaudado, ¿es un porcentaje excesivo? ¿Qué compromiso extralegal hay con esa firma?

Según criterio de Alvarado, el gobernador Héctor Astudillo Flores está mal asesorado; en consecuencia, le sugiere escuchar a los verdaderos transportistas, por el bien de la comunidad. No está mal.

La preocupación sobre el llamado rescate del sistema de transporte estriba en el antecedente de que cuanta empresa es tocada por el gobierno termina en el fracaso.

Ya estatizado el Acabús, seguramente terminarán las voces críticas de los concesionarios convertidos en accionistas, que aunque no sean imparciales por los intereses que tienen en el negocio, no dejan de ser observaciones a tomar en cuenta; ahora que, si ya no están en el negocio, nada puede importarles cómo le vaya al mismo, ni que el gobierno ponga a políticos a administrarlo y lo hundan. n