Leyva Mena, cuesta abajo

Escrito por  Oct 16, 2017

Este domingo se cumplió el plazo de cinco días que el Congreso local concedió al alcalde de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena, para que aporte pruebas a su favor relacionadas con el juicio de revocación de mandato que se le sigue por el supuesto mal uso de 12 millones de pesos destinados para resolver el problema de la basura.

Por tanto, se prevé que en la sesión de mañana martes el Congreso desahogará las pruebas aportadas por el munícipe.

En los pasillos del Congreso se ventiló que, independientemente del resultado que haya del análisis de las pruebas entregadas por el ayuntamiento capitalino, la Comisión Instructora ya tiene el sentido del dictamen, que es a favor de la revocación de mandato, para lo cual cuenta con el aval de varios diputados priístas, entre ellos, Cuauhtémoc Salgado Romero e Ignacio Basilio García, integrantes de la Comisión Dictaminadora.

Adelantándose a un probable complot contra el alcalde, militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el secretario del ayuntamiento de Chilpancingo, Jesús Vargas, rechazó que vaya a ser este martes cuando diputados aprueben dicha revocación y que de hacerlo “sería ilegal”.

De ser verdad que los legisladores tienen ya armado el mecanismo para sacrificar a Leyva Mena, significa que no están dispuestos a apegarse a la legalidad.

Evidenciaría que el primer edil capitalino no las trae todas consigo, pues que sean los perredistas los que hayan promovido el juicio no es nada extraño, pero el hecho de que varios diputados priístas ya aceptaron empujarlo al fuego proyecta que ni en el mismo PRI lo ven con buenos ojos.

Leyva Mena ha sido criticado severamente por los diversos sectores de la capital, sobre todo por los problemas de seguridad pública y la suciedad en que se ha visto envuelta la cabecera municipal en los meses recientes.

Del conflicto relativo a la basura, que como protesta por no haber dónde tirarla han llegado a depositársela hasta en el Zócalo citadino, se derivó precisamente el juicio de revocación de mandato, el que, independientemente de que sea válido o no legalmente, envía el mensaje de que la primera autoridad municipal no tiene muy buenas relaciones con las esferas gubernamentales y políticas, que parecen haberlo condenado al cadalso. n