Influenza y VIH

Escrito por  Nov 24, 2018

Sirvan dos informaciones relacionadas con la salud para hacer algunas puntualizaciones respecto del desempeño gubernamental ante ambas.

En el primer caso, con motivo de la conmemoración del Día Nacional de la Prueba Rápida de VIH, funcionarios del sector salud del estado describieron este viernes el silencioso regreso –lento, pero firme– de las infecciones con el virus de la inmunodeficiencia humana porque, en general, la gente ha bajado la guardia ante la posibilidad de contraerlo. Por un lado, “se le ha perdido el respeto” al patógeno, según el jefe del Departamento de Diversidad de Género de Zihuatanejo, Carlos García Yáñez. Por otro, persiste en las personas la reticencia a someterse a la prueba de laboratorio correspondiente, en opinión del coordinador municipal de Primer Nivel de Salud de Tecpan, Luis Daniel Antonio Rosales.

En el segundo caso, según previsión del secretario de Salud del estado, Carlos de la Peña Pintos, al finalizar el próximo invierno –que comenzará en un mes y concluirá 90 días después–, los casos de infección con el virus de la influenza AH1N1 –la cepa más agresiva– podrían cuadruplicar los del invierno anterior.

Según especialistas en esta materia, el ciclo de replicación de este virus es bianual, lo cual explica que un año golpee con fuerza y el año siguiente apenas se haga notar. Esto podría aclarar la actual situación en el estado.

Pero es evidente que las autoridades podrían hacer más ante ambos problemas si ejercieran de modo más eficiente los recursos disponibles.

En lo que respecta a las infecciones con el VIH, desde que los tratamientos médicos desarrollados a partir de fármacos más eficaces permitieron superar la letalidad de sus efectos y hasta prevenir el síndrome resultante, en general las autoridades se han tomado un largo periodo de reposo en lo que a campañas preventivas se refiere. Es como si el hecho de que ahora, con el debido cuidado, morir de sida se ha convertido en opción, significara una licencia para bajar el nivel de la prevención.

El resultado está a la vista.

En el caso de la influenza, seguramente aún es posible extender la vacunación, tanto entre los sectores más vulnerables como entre los otros, pues tener más de cinco años y menos de 60 no es garantía infalible de supervivencia ante un ataque de la enfermedad.

Por último, si la Secretaría de Salud de Guerrero no tuviera los problemas financieros que ha venido heredando, derivados del manejo poco diestro y poco escrupuloso de sus finanzas, estaría en otras condiciones para enfrentar ambos males.