Descentralización fracasada

Escrito por  Nov 25, 2018

En declaraciones a los medios de comunicación este viernes, la maestra Ivonne Cisneros Luján, integrante del equipo de transición del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, enunció una conclusión que era evidente desde hacía muchos años: que la descentralización de los servicios de salud, en operación desde 1997, “ha sido un fracaso” porque no resolvió –como se suponía y esperaba– los problemas estructurales, económicos y sociales que envolvían sus instalaciones –hospitales, clínicas y centros de salud– a lo largo y ancho del país, y en cambio favoreció la corrupción.

Por ello, adelantó, el gobierno federal que entrará en función plena el 1º de diciembre entablará un diálogo con los gobiernos de los estados en busca de introducir cambios en este esquema.

Esta situación ya era conocida en Guerrero desde hace muchos años. En el caso de la Secretaría de Salud, a lo largo de los años fueron creadas 3 mil 500 plazas sin techo presupuestal, según ha reconocido el propio gobernador Héctor Astudillo Flores.

La descentralización del gobierno, que se llevó a cabo en respuesta a una exigencia de la izquierda, que buscaba acabar con el centralismo y el burocratismo en la toma de decisiones, acabó por favorecer a los gobernadores, la mayoría del entonces partido hegemónico, el PRI, para quienes las entidades que gobernaban eran ínsulas para su usufructo personal, de sus amigos y de su partido, por una situación fácil de explicar: los gobiernos de los estados tienen menos contrapesos institucionales que el gobierno federal.

En la historia de México –excepto durante los breves periodos en que ha sido gobernado por patriotas demócratas–, el poder presidencial ha sido omnímodo, y no fue sino en los años recientes, a consecuencia de una presión social y política persistente, este poder ha sido acotado.

Pero en los estados, la fuerza del Poder Ejecutivo casi no ha sufrido merma alguna; y un poder sin contrapesos siempre acabará al servicio del capricho del poderoso. n