¿Dónde está la justicia?

Escrito por  Nov 28, 2018

Al participar ayer en la jornada de combate a la violencia contra las mujeres, el titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Jorge Zuriel de los Santos Barrila, no tuvo más opción que dar la cara a los reporteros.

Declaró que en los casos de asesinatos de mujeres, las carpetas están siendo revisadas, “pero se trata de darle celeridad a todas las investigaciones, no nada más a los feminicidios”.

No hay más que concederle la razón en su observación de que, aparte de los feminicidios, hay homicidios y otros delitos que investigar.

No obstante, la lógica va en el sentido de que debe haber prioridades; no puede ser lo mismo el asalto a un transeúnte que un homicidio; ni un robo a una casa habitación que un feminicidio.

Pero aun tratándose de homicidios y feminicidios, que son pérdida de vidas humanas en ambos casos, la FGE se inclina por atender prioritariamente algunos, dependiendo de quién sea la víctima, aplicando una atención, que no solución, selectiva y discriminatoria.

Cuando se trata de personas influyentes, poderosas o sencillamente apreciadas, cuya muerte provoca protestas, reclamos y movilizaciones familiares o de organizaciones de las que eran integrantes, la Fiscalía se apresura a salir del paso, así sea mediante tropezones como en el caso del empresario César Zambrano, cuyos “asesinos”, según la FGE, fueron detenidos en Zihuatanejo cuando en realidad algunas cámaras mostraron que fueron arrestados en Acapulco.

El 27 de octubre, el fiscal aseguró a familiares del locutor de RTG Gabriel Soriano que el asesino del joven comunicador estaba cercado en ese momento por sus agentes, y un helicóptero sobrevolaba la zona; Zuriel de los Santos cortó la entrevista con sus interlocutores para salir apresurado, aseguró, hacia donde se desarrollaban los hechos, pero se comprometió a que al día siguiente les informaría de los resultados. Hasta ayer, un mes después, nada les ha dicho.

Si realmente el funcionario estuviera trabajando, muy bien habría estado que este domingo, al conmemorarse el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, hubiera presentado un reporte de cuántos feminicidios ha esclarecido, a cuántas personas ha detenido, cuántas están en proceso y cuántas han sido sentenciadas por asesinar mujeres por motivaciones de género.

No es cuestión de que la ley lo obligue a hacerlo, pero, si a esas vamos, ni lo que la ley ordena ha hecho.

O el fiscal carece de visión o le falta trabajo que presentar.

Resuenan todavía aquellas palabras suyas pronunciadas el 15 de mayo cuando los diputados lo designaron: La mejor Fiscalía General del Estado está por venir, aseguró, pero se cuidó de decir para cuándo, porque han transcurrido seis meses y 12 días sin que, salvo algunos casos esporádicos, nada se le vea. n