Seguridad reactiva

Escrito por  Nov 29, 2018

La muestra más reciente de que la fórmula de seguridad pública consistente en “reforzar la seguridad” no funciona es que, después de haber “reforzado la seguridad” en innumerables ocasiones, tantas como reclamos de auxilio han hecho los maestros de decenas de escuelas del estado, el problema de las extorsiones no sólo persiste, sino que se ha extendido.

Las víctimas más recientes de este delito podrían ser los profesores de la célebre normal de Ayotzinapa. Según una versión recogida por la prensa, hombres armados ingresaron al plantel y exigieron al personal administrativo una relación completa de los docentes. Tras obtenerla, enviaron correos electrónicos a cada uno ordenandoles que ya no se presentaran en la escuela.

Apenas días antes la situación en Chilapa ocupó los titulares de los medios informativos por el mismo problema: los maestros de varias escuelas recibieron mensajes de Whatsapp con los que desconocidos les exigen parte de su aguinaldo.

De tal magnitud resultó este intento criminal que el gobernador Héctor Astudillo decidió acudir a esa ciudad para entrevistarse con los afectados y darles las seguridades de su atención a su problema que los agobia.

Fue hace algunos años en Acapulco cuando esta modalidad de delito comenzó a cobrar auge. Y desde entonces las autoridades han “reforzado la seguridad”. Así, hoy es normal que el Ejército se encargue de vigilar las escuelas en los horarios de clase.

Sin embargo, las autoridades no han atendido la causa del problema, y por eso éste persiste.

Bien claro se lo dijeron ayer diputados locales el encargado del despacho de los asuntos en la Secretaría de Seguridad Pública del estado, Rafael Horacio Perfecto Beltrán, durante su comparecencia ante las comisiones de Seguridad Pública y de Justicia y Derechos Humanos: en este rubro no hay estrategias, sólo hay reacción.

Y mientras ésta sea la situación, mientras el Estado no haga un diseño integral e inteligente de política pública en materia de seguridad, estará un paso detrás de la delincuencia, y por supuesto, su acción será sólo reacción a lo que hagan los delincuentes. n