Mismas acciones, iguales resultados

Escrito por  Dic 08, 2018

Haz lo mismo y obtendrás siempre los mismos resultados, reza el adagio. Eso encaja con el operativo –uno más– para prevenir el delito que se lleva a cabo en Chilapa, con la participación de más de cien efectivos de Marina, Policía Federal, Fiscalía General del Estado y Policía Estatal.

Desde hace cinco años, en Chilapa dos grupos delictivos se disputan el control de la región. Hasta noviembre de 2017 el saldo era de más de 400 asesinatos y más de 140 desapariciones, según el colectivo de familiares de desaparecidos Siempre Vivos.

Ese año, 2017, de acuerdo con reportes oficiales, fueron asesinadas unas 200 personas, además de que pueblos enteros se encontraban desplazados.

La violencia semiparalizó a la región llamada Montaña baja, integrada por cinco municipios: Chilapa, Zitlala, Atlixtac, Ahuacuotzingo y José Joaquín de Herrera.

En esta zona el transporte llegó a ser intermitente; el servicio dependía de la actividad delictiva, y las escuelas llegaron a cerrar por la misma causa.

Desde que comenzó la disputa entre los grupos delincuenciales en Chilapa se han implementado por lo menos cuatro operativos policiaco-militares. En enero de 2016 se puso en marcha la Operación Chilapa con la participación de 3 mil 500 soldados y 250 policías federales y estatales.

En 2016 también, la Federación incluyó a Chilapa en la estrategia para reducir la violencia en los 50 municipios más inseguros del país. Sin embargo, las muertes y las desapariciones no cesaron.

Entonces, el vocero del GCG, Roberto Álvarez Heredia, dijo que Chilapa se convirtió en el segundo municipio más violento después de Acapulco.

En uno de esos operativos acudieron agentes del Ministerio Público federal y peritos de la Procuraduría General de la República; nunca se informó de detenciones.

A pesar de las incursiones de las autoridades, Chilapa no se ha sacudido el estigma de ser uno de los municipios más violentos de la entidad.

Pobladores de ese municipio todavía recorren diversos lugares en busca de sus familiares desaparecidos.

A pesar de que los resultados de los operativos no han sido los esperados, la actuación gubernamental sigue siendo la misma.

El 28 de noviembre pasado, cuando el encargado del despacho de la Secretaría de Seguridad Pública del estado, Rafael Horacio Perfecto Beltrán Noverola, compareció en el Congreso del estado, los diputados le reprocharon que en el combate a la delincuencia no ha habido los resultados esperados.

El diputado del PRD Robell Urióstegui manifestó: “nos vamos con la idea de que no hay un diagnóstico real de qué está pasando en Guerrero; al menos no lo vimos en esta comparecencia, y tampoco hay una estrategia que ataque los problemas de fondo; creemos que hay una estrategia de reacción nada más”.

Concluyó: “sentimos un vacío en el tema de seguridad; existe el miedo, el terror”.

Así, pues, tras de que ocurre un suceso violento, acuden decenas de militares y policías; es la reacción para enviar el mensaje de que se está trabajando, pero la sangre sigue corriendo, sin que nadie logre contenerla.

El combate sigue siendo más consistente en los medios informativos que en los escenarios de la violencia. n