Marejada de asesinatos de políticos

Escrito por  Oct 27, 2017

No falta razón a los impulsores de la candidatura de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República, cuando se pronuncian porque el gobierno del estado establezca las condiciones de seguridad para que los candidatos puedan hacer campaña con miras a las elecciones de 2018.

Desde hace algún tiempo corren las versiones de que se está matando a políticos cuya probable postulación para algún puesto de elección popular, pudiera incomodar a ciertos grupos, que han decidido quitarlos del camino en forma definitiva mediante la violencia. Nadie lo ha confirmado, pero tampoco lo han desmentido.

La peor parte le ha tocado a la izquierda, específicamente al Partido de la Revolución Democrática (PRD): en total, nueve políticos han sido asesinados y uno está desaparecido. La mayoría de las agresiones ha sido en contra de políticos ligados al PRD y sólo dos casos en contra de priístas.

Así, el 13 de octubre fue encontrado con un balazo en el cuello, el ex presidente municipal de Zitlala Francisco Tecuchillo Neri, en las calles de Chilapa; horas después falleció en el hospital.

El 14 de octubre, el ex presidente estatal del PRD Ranferi Hernández Acevedo, fue calcinado dentro de su camioneta junto con su esposa, su suegra y su chofer, en la carretera Ahuacuotzingo-Chilapa.

Ranferi formaba parte del grupo Pro-AMLO; incluso, era su propuesta para ser candidato a diputado federal en el distrito 06 con sede en Chilapa.

Hay más: el 11 de agosto, al ex candidato del PRI a la alcaldía de Eduardo Neri (Zumpango) Francisco Torres Rendón, le dieron un tiro en pecho y otro en la cabeza, después de que hombres armados lo privaron de su libertad en la cabecera municipal.

El 8 de junio, hombres armados asesinaron a Crisóforo Otero Heredia, ex alcalde de Tecpan, dentro de su domicilio.

El 23 de mayo, hombres armados asesinaron a tiros en su negocio en Ciudad Altamirano al ex presidente municipal de Coyuca de Catalán y ex diputado local Elí Camacho Goicochea, colaborador del gobernador, Héctor Astudillo Flores.

El 19 de abril, en Chilpancingo, hombres armados esperaban en la esquina de su casa al secretario general del PRD en Guerrero, Demetrio Saldívar Gómez. Le dispararon en 10 ocasiones y cinco de ellos lo impactaron.

El 12 de abril, se reportó el secuestro del ex diputado federal y ex alcalde de Pungarabato, Catalino Duarte Orduño. Hasta el momento nada se sabe del perredista.

El 9 de abril, cuando estaban en un convivio familiar, un comando armado llegó y disparó en contra del ex alcalde de Acapetlahuaya y ex diputado local Roger Arellano Sotelo y en contra de su tío, el regidor Octavio Arellano Eloísa. Ambos quedaron heridos pero minutos después murieron.

También está el caso de Modesto Carranza Catalán, suplente del diputado del PRI, Saúl Beltrán Orozco, compadre del líder criminal, Raybel Jacobo de Almonte, El Tequilero, quien fue asesinado a tiros el pasado 9 de abril.

El año pasado, en julio, cuando regresaba de Michoacán a su municipio, Pungarabato, el alcalde, el perredista, Ambrosio Soto Duarte, fue emboscado por hombres armados. En el ataque perdió la vida. Meses antes, había denunciado que un grupo delictivo lo amenazaba por no haber accedido a entregar parte del presupuesto.

También a inicios del año pasado, un grupo armado sacó de su casa a Santiago Tixteco Cosme, quien fue secretario general del ayuntamiento de Zitlala, durante el gobierno de Tecuchillo Neri. Hasta el momento se desconoce su paradero.

La lista es larga y el temor entre los políticos no es menor. n