Vuelta a la realidad

Escrito por  Ene 15, 2019

A sí sea momentáneamente, el incidente ocurrido este viernes en Tlapa durante la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador, en la que militantes de Morena no fueron nada respetuosos con el gobernador Héctor Astudillo Flores, desvió la atención del problema de la violencia, respecto a la cual el medio gubernamental asegura que se redujo 13 por ciento, pero para los que siguen muriendo día a día no decrece y menos aun se termina.

Pasado el mayor impacto mediático del suceso político, la realidad se encarga de hacer ver que los guerrerenses todavía no pueden vivir tranquilos, pues cuando no es en un lugar es en otro donde ocurren hechos violentos.

En este tenor, el vocero del gobierno de Guerrero en materia de seguridad, Roberto Álvarez Heredia, dio a conocer la irrupción ayer de un grupo armado en el municipio de Coahuayutla de Izazaga, en la región de Costa Grande, colindante con el estado de Michoacán.

Unos 70 sujetos atacaron viviendas y vehículos en la cabecera municipal; una niña de 11 años resultó herida de bala.

Cuando llegaron agentes de la Policía Estatal, el agrupamiento Jaguar, así como efectivos de la Secretaría de Marina y de la Policía Federal, los agresores habían abandonado el lugar, no sin antes haber sembrado el terror.

Mientras tanto, el gobierno federal sigue en espera de que el Congreso de la Unión apruebe la creación de la Guardia Nacional, a cuyo funcionamiento le apuesta para someter a la delincuencia.

Ha sucedido que el gobierno habla de reducción de inseguridad y se atribuye el mérito, pero en realidad se ha debido a que los grupos delictivos disminuyen su actividad; la violencia tiene sus altas y bajas, pero las fuerzas de seguridad han sido realmente ajenas a los altibajos, pues no se ven resultados de su trabajo; su labor es solamente de prevención. n