Fertilizante y corrupción

Escrito por  Ene 27, 2019

La respuesta que el presidente Andrés Manuel López Obrador dio al reportero guerrerense Luis Flores Lonazkuo en su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional permite imaginar una explicación a la aparente demora del gobierno federal en solicitar a los presidentes municipales de esta entidad sus padrones de beneficiarios del programa de fertilizante subsidiado, ahora a 100 por ciento, para hacerse cargo de él.

El reportero quería saber por qué la Federación presupuestó sólo 600 millones de pesos para ese fin cuando el programa costó hasta el año pasado mil 200 millones de pesos.

“Vamos a cuidar mucho para que se aplique bien, porque hay también en esto corrupción”, dijo el Presidente. No dijo nada que el reportero no supiera, o que no supiera el resto de los reporteros de Guerrero: que una parte de ese insumo no llega a quienes debe llegar o que, habiendo llegado, los beneficiarios lo venden a otros cultivadores de la tierra, que tienen menos necesidad y más recursos, y que por eso mismo pueden pagar por él; claro, a un precio menor que el que hallarían en el mercado.

Tomar en cuenta esas consideraciones lleva a concluir que es muy probable que la mitad de lo que ha costado el programa sea bastante para cumplirlo a cabalidad, a condición de corregir todas sus anomalías.

Pero el Presidente debe saber que ese no es el único problema que hallará en el programa de fertilizante subsidiado. Así como todo mundo acá sabe o ha oído hablar de irregularidades en la operación del programa que podrían deberse a corrupción, también todo mundo ha oído relatos de cómo se desvía el insumo hacia cultivos ilegales, mariguana y amapola, en específico, pues el crimen organizado no sólo extendió sus tentáculos a los ductos de combustible de Pemex; también lo hizo a los programas de gobierno que implican la dispersión de recursos en efectivo o en especie.

También cabe esperar que, asimilada la experiencia de hacerle frente a la extracción ilegal de combustible de los ductos de Pemex sin una estrategia clara, para el caso del fertilizante el equipo de gobierno haga un plan que prevea los problemas que podría enfrentar una acción depuradora y ordenadora.

Si no lo hace así, podría cumplirse lo que tanto dicen temer los alcaldes del PRD: que una vez más el insumo no llegue a tiempo para el ciclo agrícola. n