El comandante guerrillero

Escrito por  Feb 03, 2019

El aniversario 47 de la muerte del comandante guerrillero Genaro Vázquez Rojas, que se cumplió ayer, y los actos conmemorativos al respecto, aunque escasos, deberían servir para echar una mirada al pasado reciente de México, ponderar cuánto ha cambiado y a qué velocidad, y cuánto contribuyeron a ello los movimientos guerrilleros que buscaban destruir al régimen dominante entonces. Pero, sobre todo, cuánto contribuyó este mismo cavando su propia tumba.

Los más jóvenes de este país no lo vivieron, ni lo sufrieron; se enteraron quizá por la lectura de materiales que se refieren a esa época; pero el régimen que se tambaleó peligrosamente en 1988 con la indiscutible –pero robada– victoria de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano sobre Carlos Salinas de Gortari, y que acabó por caer –sin mucho estrépito, es verdad– en el año 2000 con la victoria de Vicente Fox Quesada sobre Francisco Labastida Ochoa, fue un régimen autoritario –incluso de terror para los luchadores sociales, sobre todo los de izquierda–, simulador e inflexible.

En 1968, 20 años antes de la debacle, muchos de esos movimientos sociales llegaron a la conclusión de que sería imposible transformar el país por vías pacíficas, por la vía electoral, por ejemplo, sobre todo tras la sangrienta represión a las protestas estudiantiles el 2 de octubre de ese año. Florecieron entonces los movimientos radicalizados, que se propusieron derribar al régimen por la vía armada.

Ya existían algunos antes de 1968, pero a partir de la matanza de Tlatelolco proliferaron en las ciudades y el campo, y regaron con la sangre de sus combatientes el suelo nacional. En Guerrero surgió la guerrilla de Genaro Vázquez y, a su muerte, la de Lucio Cabañas Barrientos.

Eso, sumado a la lucha de las organizaciones que actuaban en los estrechos resquicios que les dejaba la rígida legalidad de entonces, acabó por obligar al régimen a ceder. Y así, con la Apertura Democrática del entonces presidente Luis Echeverría Álvarez comenzó un largo camino de reformas a la Constitución y a las leyes, que al final posibilitó la alternancia política, la cual hasta ahora ha desembocado en el ascenso de Andrés Manuel López Obrador al poder, con altísimo nivel de legitimidad, y en la oportunidad de ensayar fórmulas distintas para resolver los problemas del país, algunos de los cuales crecieron de manera impresionante en los pasados 18 años.

Los guerrilleros Genaro Vázquez Rojas –quien falleció en un accidente automovilístico el 2 de febrero de 1972– y Lucio Cabañas Barrientos –quien murió en combate en la sierra de Tecpan el 2 de diciembre de 1974– son la más cruenta contribución de Guerrero a ese proceso, que acabó por parir un sistema democrático que hoy permite, con sus innegables defectos, la participación en condiciones de relativa igualdad, de todas las expresiones del pensamiento. n