Se va... Se va... Últimos días

Escrito por  Feb 05, 2019

Como si el horno estuviera para bollos, el gobierno municipal de Acapulco anunció que, “por decisión de las altas esferas”, se retira del puerto la división Gendarmería de la Policía Federal “debido a la falta de elementos (policías) para cubrir la demanda en el país”.

El desaliento no es para menos, pues aunado a ello, mencionó que, de acuerdo con lineamientos de la ONU, en Acapulco debería haber 4 mil policías municipales, y no hay ni 2 mil, por lo que su objetivo con la convocatoria que lanzará a nivel nacional para reclutar personal es lograr que el municipio tenga al menos 3 mil agentes.

La alcaldesa Adela Román Ocampo expresó su esperanza de que la Gendarmería regrese más adelante a Acapulco a coordinar esfuerzos mediante el esquema de la Guardia Nacional.

Se trata de una esperanza desesperanzadora, puesto que la creación de la Guardia Nacional enfrenta obstáculos hasta ahora aparentemente insalvables en la Cámara de Senadores, donde los partidos políticos opositores a Morena y sus aliados cierran filas para impedir que se apruebe la iniciativa que recibió con el visto bueno de la Cámara de Diputados.

Entre tanto, datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) de la Secretaría de Gobernación (SG) revelan que en 2018 hubo 2 mil 472 víctimas de homicidio doloso en Guerrero, 50 menos que en 2017, es decir 1.9 por ciento, cifras que contrastan con las manejadas por el gobierno estatal, que ha asegurado que los homicidios dolosos se han reducido 10 por ciento, mientras que la población lo único que sabe es que los asesinatos, las balaceras y los enfrentamientos, no cesan.

El SESNSP refiere que en total se abrieron 2 mil 224 carpetas de investigación por homicidio doloso durante 2018, “cifra que ubica a ese año en segundo lugar entre los más violentos desde que se tiene registro”. El informe no habla de casos resueltos.

En el Foro Hacia Una Agenda de Pacificación en Guerrero celebrado en la Ciudad de México el pasado 24 de enero a convocatoria de la Comisión de la Guardia Nacional en el Senado de la República, los participantes señalaron que la entidad padece una violencia institucional que se ha recrudecido, “y nada ha pasado”.

Ya la senadora de la República Nestora Salgado se manifestó por una agenda en la que se llame a cuentas a los gobiernos estatal, municipales y la Federación, para conocer las acciones urgentes para terminar con la violencia en Guerrero. A ver si tienen algo qué decir que no sean sus datos triunfalistas que chocan con la realidad.

Así, en tanto la Gendarmería prepara maletas para abandonar al puerto sumergido en un océano de incertidumbre, la Guardia Nacional enfrenta un futuro incierto, y el crimen, confiado en el entumecimiento gubernamental derivado del cambio de administración y la falta de definición de acciones concretas en materia de seguridad en los tres niveles de gobierno, retoza como brioso e indomable corcel conocedor de que el campo es suyo. n