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Honestidad en entredicho

Escrito por  Feb 27, 2019

La reacción respecto a la información en que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) menciona al gobierno estatal de haber incurrido en probable daño al erario fue inmediata.

No es para menos: la ASF menciona en su última entrega de la Cuenta Pública 2017 pagos con recursos del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (Fone) a empleados inexistentes, falta de comprobación de gastos del Congreso estatal y el Tribunal de Justicia, así como de transferencias de recursos a Acapulco y cambios de cuentas bancarias sin justificación.

En la auditoría 932 se presume un probable daño o perjuicio, o ambos, a la hacienda pública federal, de mil 48 millones 550 mil 360.18 pesos, del gobierno estatal por la falta de comprobantes del gasto de las participaciones federales, cuyos ejecutores son el Congreso local y el Tribunal de Justicia del estado.

En cuanto trascendió la información, el secretario de Finanzas de la administración estatal, Tulio Pérez Calvo, negó que haya habido desvíos o deficiencias en manejo de recursos.

Puntualizó que el gobierno estatal sólo transfirió fondos federales al Congreso local, al Tribunal Superior de Justicia y al gobierno de Acapulco.

Explicó, con mucha razón, que la ASF emprendió un proceso de seguimiento y que las observaciones hechas al gobierno estatal están en proceso de aclararse.

Cierto es que está en curso la solventación de observaciones y que, por tanto, no puede darse por hecho que el desvío esté consumado, sino que se sabrá si hubo o no hasta que concluya el plazo correspondiente.

Es importante, no obstante, que el secretario haya salido a dar la cara con toda prontitud y no menos importante será que permanezca pendiente hasta percatarse de que las entidades involucradas hayan justificado el uso de los recursos públicos a efecto de que no haya duda de que el gobierno estatal se conduce con integridad.

Mejor aun: que sea la ASF la que, así como está informando de probable daño al erario, dé a conocer los resultados finales del procedimiento, pues no es lo mismo que sea el secretario de Finanzas el que afirme que son muy honestos, a que sea la ASF la que emita su veredicto en ese sentido, limpiando de toda sospecha a la administración. n