¿Despegue tras el declive?

Escrito por  Abr 09, 2019

El titular de la Secretaría de Turismo (Sectur) federal, Miguel Torruco Marqués, aseguró que Acapulco se prepara para un gran despegue en materia turística.

En el desarrollo de las actividades del Tianguis Turístico, habló de que hay interesados en invertir en el remozamiento del Centro Internacional Acapulco (CIA); también de la detonación del Acapulco Tradicional mediante un museo, así como de los recorridos por la bahía en un vaporetto –especie de autobús acuático–, de la construcción de un gran hospital turístico y la de un estadio.

Suena bien, pero todo son anuncios; son palabras que ni siquiera se saben, porque no se dijo, que estén plasmadas en papel, en un proyecto consolidado.

Cuando el gobierno de Vicente Fox Quesada (2002-2006) le declaró la muerte a Acapulco como destino turístico, a lo que le siguió el retiro de todo tipo de apoyo, el entonces secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo Torres, advirtió que podría salvarse si se remodelaban los hoteles de las zonas Tradicional y Dorada, porque ya eran muy viejos, y si se diversificaban los atractivos turísticos.

Ni se han remodelado, ni ayer se habló de que se vayan a remodelar. El crecimiento turístico corre hacia la zona Diamante, el tercer Acapulco, donde hay orden, infraestructura urbana y hotelería nuevas. Es ahí donde se planean construir el estadio y el “gran hospital turístico”.

Es ese, el Acapulco Diamante, el escenario del actual Tianguis Turístico, después de que durante 36 años, lo fue el CIA, el centro de las más importantes reuniones nacionales e internacionales durante décadas y que ahora lanza sus últimos estertores al borde del exterminio.

El reciente 19 de marzo, el secretario general de la sección 112 de la CTM Progresista, Rodrigo Ramírez Justo, consideró que la falta de reinversión en la hotelería de Acapulco ahuyenta más al turismo que la propia situación de inseguridad.

Ahora bien, mediante sus anuncios cuya cristalización está por verse, el secretario de Turismo habla de mejorar el producto, sobre lo que resulta interesante preguntar ¿y quién lo va a comprar?

Aparte de que no hay promoción, porque quienes cobran por ello en el estado no cumplen con su trabajo, tampoco hay diversificación de atractivos ecológicos ni culturales, aparte de que recuperar la tranquilidad no garantiza que vuelva el turismo, porque cuando se fue no huyó de la violencia porque todavía no la había como ahora. Se fue porque Acapulco seguía ofreciendo sólo mar, arena y sol, en tanto nuevos destinos ofertaban mucho más.

Total: si se habla de un despegue es de esperarse que se construya la plataforma necesaria. n