Demandas sin respuesta

Escrito por  Abr 12, 2019

Para los cetegistas, no ha sido suficiente que el gobernador Héctor Astudillo Flores se haya acercado una y otra vez al presidente Andrés Manuel López Obrador para pedirle que resuelva el problema de los 5 mil 743 trabajadores no incorporados al Fondo Nacional de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (Fone), situación por la cual su pago quincenal no es seguro.

De acuerdo con la versión del mandatario estatal, en dos ocasiones se le ha acercado para plantearle el conflicto. La primera el Presidente lo escuchó con atención; la segunda se comprometió a darle una respuesta pronto.

Antes, en febrero, Astudillo Flores informó que su gobierno no podría pagar la primera quincena de marzo a los docentes excluidos del Fone; el hecho fue un cerillazo a un depósito de gasolina, pues los cetegistas empezaron con sus protestas, pero por otro lado, fue también una voz de alerta dirigida a la Federación, que es, dice el gobernador, quien tiene que pagar y resolver el problema.

Como se ha podido, se pagaron las dos quincenas de marzo; es ahora la primera de abril la que corre el riesgo de no cubrirse.

Para exigirle al gobernador Astudillo y al delegado federal Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, que les arreglen una mesa de trabajo para tratar el tema con el Presidente, los profesores irrumpieron ayer en Secretaría de Finanzas y Administración del gobierno estatal con sede en Acapulco, donde causaron destrozos, sustrajeron documentación y la incendiaron; bloquearon, asimismo, la autopista del Sol tres horas, independientemente de lo que hicieron en Chilpancingo.

Astudillo Flores se encuentra en una situación compleja. Si ya habló del caso con el Presidente y éste se comprometió a darle pronto una respuesta, le sería difícil insistir.

No tienen razón los cetegistas al causar estropicios porque se colocan incluso fuera de la ley al incurrir en actos delictivos, pero sí tienen la razón en demandar que se les garantice el pago a sus compañeros excluidos del Fone.

El caso es que los inconformes esperan respuestas y no hay quien se las dé. n