Presagios de violencia

Escrito por  Abr 22, 2019

Nada constructivo presagian los anuncios que por separado hicieron el líder de la Upoeg (Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero), Bruno Plácido Valerio, y la Crac-PF (Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores).

A raíz del ataque perpetrado a medidados de la quincena contra sus efectivos, del que resultaron muerto un comandante y heridos tres policías, Plácido Valerio advirtió que “se acaba la etapa de prevención y se va a ir contra el objetivo, que son los grupos, que los tenemos ubicados, y se han dedicado a delinquir, y vamos a restablecer el orden; esa es la intención”.

Ya antes, a consecuencia del autobomba que explotó en Xaltianguis, cerca de las instalaciones de su comandancia, había sentenciado que tomará medidas con el mismo propósito.

El reciente 15 de abril, la Crac-PF de La Montaña baja advirtió a los gobiernos federal y estatal, también a organismos de derechos humanos, que hará una limpia en su territorio, puesto que, dice, grupos criminales han infiltrado la organización y ocasionado enfrentamientos.

Pero antes, el 30 de marzo, el coordinador regional de la Crac-PF, Martín Francisco Tolentino, recibió una notificación del coronel de infantería José Luis Lima para hacerle ver que la seguridad la deben brindar dentro de sus comunidades; de lo contrario, se procederá a aplicar la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, es decir que se les desarmará.

Además, no habrá que pasar por alto que persiste la amenaza que contra los gobiernos estatal y federal lanzó el Frente de Policías Comunitarios y Comisarios del corredor Filo de Caballos a Xochipala, en el sentido de que, si no pacifican la región en que se ubica Chilpancingo, serán ellos, los del Frente, quienes incursionen en la zona y lo hagan.

Hace algunos días recordaron al gobierno que su participación, la de los comunitarios, está pendiente.

No es asunto menor; bien sabido es que, sobre todo la Upoeg y el Frente de Comunitarios, no andan con juegos; hay antecedentes en los que han hecho gala de arrojo y sometido a pueblos enteros, sin que nadie sea capaz de meterlos al orden. n