Retraso irritante

Escrito por  May 28, 2019

Si los gobiernos estatal y federal no dedican la atención debida a la entrega de fertilizante, la inconformidad que mediante la toma por asalto de oficinas de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) en Pungarabato hizo crisis ayer podría fácilmente extenderse hacia otras partes del estado.

La mañana de este lunes, miembros de Antorcha Campesina de Tierra Caliente se apoderaron de las instalaciones del Distrito de Riego 003 demandando la entrega del abono.

El insumo, dicen, ya llegó, pero no se ha repartido, ni se ha dado a conocer los nombres de los beneficiarios.

No faltará quienes aduzcan, para subestimar la protesta, que se trata de un grupo priísta que busca crear problemas al gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Puede ser.

Pero también habría que tomar en cuenta varios factores que justifican la inquietud y el malestar de los antorchistas.

La temporada de lluvias comenzó oficialmente el 15 de mayo, es decir hace ocho días.

El abono no se ha repartido, mientras en otros años a estas alturas ya se había hecho.

No es menor el problema, porque si los cultivos no se abonan a tiempo, las cosechas se vendrán abajo, y crearán problemas para el campesinado, que de eso vive.

Arguye el gobierno que el padrón de campesinos se alteró, y depurarlo ha causado retraso en el reparto; eso, no obstante, debió preverlo.

Podrían alegar los defensores gubernamentales que es éste el primer año de la actual administración y que por eso no hay la celeridad requerida.

También debió ser motivo de previsión.

Las evidencias reflejan, más bien, que ha habido desorganización e ineficiencia.

Desde que Morena resultó victorioso en las elecciones debieron ponerse a trabajar en el asunto.

Es de esperarse que el reparto, como lo anunció el gobierno del estado, se lleve a cabo esta semana.

De no ser así, se habrá creado el caldo de cultivo para que se extiendan las movilizaciones, como vaticinaron los líderes campesinos.

En Pungarabato manejan que dos veces les pospusieron la fecha de entrega. Primero les dijeron que ocurriría el 15 de mayo, después, que el 22. Nada sucedió.

No vaya a salir el gobierno con que siempre no se hará la distribución esta semana como se comprometió, porque los campesinos, a estas alturas, son un polvorín que espera el menor flamazo para sacar chispas e incendiar la pradera. n