El cambio climático aquí

Escrito por  May 30, 2019

A la lista de acciones, más bien limitada a lo esencial, que están emprendiendo en Guerrero los sectores oficial y privado como contribución a la lucha mundial contra el cambio climático, ayer la Unidad Deportiva Acapulco anunció la que le corresponde por adopción: reforestará y ofrecerá por primera vez este verano un curso ecodeportivo para niños y jóvenes, según informó Oscar Memije Franco, director de la instalación.

Dos meses antes, el martes 19 de marzo, el Congreso local aprobó una reforma –trascendente, pero insuficiente– a la Ley de Aprovechamiento y Gestión Integral de los Residuos, la cual otorga a los establecimientos del estado un plazo de seis meses para que sustituyan las bolsas y los popotes de plástico, así como los envases de unicel, que hasta ahora han entregado a sus clientes, por otros elaborados con materiales biodegradables.

De ese modo los diputados locales se hacen eco del clamor que recorre el mundo, con un sentido de urgencia cada vez mayor, para poner fin a la autodestrucción de la humanidad, de la que dan cuenta las alarmantes noticias que llegan de todas partes del globo terráqueo. Un día antes de esa fecha, por ejemplo, en Filipinas fue hallada una ballena que murió de inanición mientras en su estómago acumulaba 40 kilogramos de desechos plásticos.

Y desde su surgimiento, hace miles de años, pero sobre todo desde la Revolución Industrial del siglo antepasado, la humanidad ha arrojado a la atmósfera trillones de toneladas de dióxido de carbono, que han terminado por desencadenar un imparable proceso de calentamiento global, que en verdad constituye una amenaza para la vida como la hemos conocido hasta ahora.

En este sentido, el esfuerzo de autoridades y particulares para cambiar el estilo de vida de la sociedad es loable, si bien insuficiente. Es de hacer notar, sin embargo, que ese esfuerzo también va a contrapelo de la visión desarticulada que al respecto tiene el gobierno de la República, empeñado en resucitar glorias del pasado, pues mientras en Europa y en China tratan de cumplir la meta de dejar de construir vehículos que se muevan a partir de comustibles fósiles, y ya están extendiendo una red de estaciones de recarga para los cada vez más numerosos coches que circulan a partir de energía eléctrica, y construyen autopistas con cableado aéreo para alimentar a los camiones de carga mientras se desplazan por ellas, el gobierno de México está empeñado en construir una refinería que, si bien le va, producirá el insumo para cada vez menos vehículos de combustión interna. n