Conflicto y simulación

Escrito por  Jun 11, 2019

Este día, por sexta ocasión, el Congreso del estado sesionará fuera de su sede debido al conflicto laboral que ayer entró en su cuarta semana, 22 días en los que los trabajadores se han mantenido en paro en demanda de incremento salarial de 13 por ciento.

El presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso (Jucopo), Antonio Helguera Jiménez, de Morena, habla de los trabajos legislativos; anuncia que durante el periodo de receso, que comienza el próximo día 15, habrá sesiones extraordinarias para desahogar el rezago, pero se abstiene de tocar el tema del problema con los trabajadores.

Este martes concluirá la sesión que quedó suspendida el pasado jueves, cuando los otros partidos en bloque abandonaron el recinto en, dijeron sus diputados, solidaridad con los trabajadores en paro; la sesión se arrastra desde el jueves 30 de mayo, cuando también en bloque reventaron la sesión que se desarrollaba en el salón Pérgolas.

En eso ha consistido el apoyo de legisladores a los trabajadores y en acudir hasta donde están en plantón, donde les han expresado su solidaridad y les han recomendado que no claudiquen en su lucha.

Mientras por un lado quieren hacer creer que respaldan a los paristas, por otro siguen el juego de acudir a las sesiones fuera del recinto, en doble discurso; ofrecen la impresión de que, más bien, hacen como que apoyan a los trabajadores para ir contra Antonio Helguera y demás morenistas; unos y otros traen pleito porque no han coincidido en el reparto de privilegios.

Si realmente los legisladores de oposición se propusieran presionar a Helguera Jiménez para que resolviera el pleito con los sindicalizados, bien podrían negarse a asistir a las sesiones o utilizar otros subterfugios que, bien practicados, tienen y aplican cuando les conviene, pero no lo hacen porque eso significaría romper de plano con los morenistas, quienes tienen recursos para responderles de la mejor manera. Cuida, pues, cada quien sus intereses.

Por eso mismo, tienen que actuar con cuidado, haciendo como que apoyan a los paristas cuando realmente no lo hacen.

Mientras tanto, el conflicto Congreso-trabajadores no vislumbra la probabilidad de ninguna solución. En tanto ello sucede, los diputados, que afirman no tener recursos, gastan dinero pagando salones de lujo para sesionar mientras escamotean mejores condiciones de vida para sus trabajadores. n