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Arreglo en puerta

Escrito por  Jun 14, 2019

El ofrecimiento de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local de un incremento salarial de 8 por ciento abre la posibilidad a un arreglo al paro laboral que desde hace casi un mes mantienen los trabajadores.

El ofrecimiento no satisface la demanda sindical de 13 por ciento, es verdad, pero también es verdad que se despegó del de 5 por ciento que sostenía el presidente de la Jucopo, Antonio Helguera Jiménez, y se elevó tres puntos.

Si se ve el asunto desde la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, es obvio que ni siquiera 13 por ciento lo resarcirá, pero hay otros factores que en la negociación deberán tomarse en cuenta, como las condiciones presupuestales del Congreso, por ejemplo.

Al planteamiento de 8 por ciento los paristas respondieron que analizarán la propuesta.

Son, pues, posturas diferentes en las que la cerrazón y la intransigencia fueron superadas para dar paso al diálogo y la negociación que conduzcan a un acuerdo que satisfaga a las dos partes.

Si bien se proyectaba la idea de que era Helguera Jiménez el único diputado que se encargaba de hacer frente a los paristas, esta vez fueron los integrantes de la Jucopo, militantes de varios partidos, los que entablaron conversación con los trabajadores, que marcharon hasta el Tribunal Superior de Justicia del estado, donde sesionaban los legisladores.

En el panorama de ayer pudo percibirse que terminó la confrontación entre Congreso y trabajadores para buscar un entendimiento que no prolongue más el conflicto.

Todavía este lunes hubo algunos rounds de sombra entre sindicalizados y Helguera Jiménez, quien aún trató de restar fuerza al movimiento al expresar que el Tribunal de Conciliación y Arbitraje ya le notificó que el movimiento de los agremiados a la sección 55 del Suspeg es ilegal y, por tanto, tienen que levantar su protesta y regresar a laborar.

Helguera Jiménez exhibió una de dos: su desconocimiento sobre derecho laboral o su afán de no tener un acuerdo justo y digno con sus trabajadores.

El dirigente sindical, Lenin Hernández Mena, impartió cátedra al legislador al ilustrar que el Tribunal no tiene facultad para determinar si es legal o no el paro, toda vez que no es una huelga.

El movimiento sindical ha sido un paro, cuya legalidad o ilegalidad habría que analizar con sus respectivas consecuencias, pero se trata de dar una salida legal o política al problema, que ha obligado a los diputados a sesionar fuera de su recinto.

Por fortuna, parece ser que se avizora ya la luz a la salida del túnel. n