11 años no son suficientes

Escrito por  Jul 05, 2019

Para abatir la inseguridad, los municipios han puesto todos los huevos en una sola canasta: la Guardia Nacional.

Desde el anuncio de su creación, los alcaldes hallaron la manera de sobrellevar la violencia, vendiendo la idea a sus gobernados de que será la GN la que acabe con el problema.

La obligatoriedad de certificar a los policías municipales viene desde 2008 en que el Congreso de la Unión aprobó las reformas legales que dieron curso al nuevo sistema de justicia penal acusatorio.

Las disposiciones legales concedieron ocho años para que se preparara a los policías municipales –al mismo tiempo que los federales y los estatales–, a efecto de que en 2016, poniéndose en marcha el nuevo sistema, los guardianes ya estuvieran listos para integrarse al mismo.

Los presidentes municipales ni por enterados se dieron. En 2019, once años después, algunos siguen en el mismo tenor, en tanto otros hacen como que trabajan en ello.

Fue por ello tal vez que, al dar la bienvenida a la Guardia este martes, el gobernador Héctor Astudillo Flores, conocedor de la indolencia de los ediles, advirtió que ni gobierno estatal, ni los municipios, quedarán libres de su principal obligación: la de garantizar la seguridad en sus respectivos ámbitos.

Si resulta verdad que en la reunión del miércoles del gobernador con los ediles se acordó que los ayuntamientos se harán cargo del hospedaje y alimentación de la GN, nada aventurado sería asegurar que de ahí se agarrarán los alcaldes para desatender su responsabilidad de certificar a sus policías.

¿Qué avances hay en la profesionalización de esos cuerpos de seguridad? En Acapulco, el municipio más importante de la entidad, 25 por ciento carecen de certificación, de acuerdo con el informe de la Octava Región Naval.

En Tepecoacuilco existen 33 policías para resguardar más de 38 mil habitantes; el alcalde, Ignacio Ocampo Zavaleta, asegura que todos están certificados, pero la corporación está incompleta; afirma que ha buscado contratar más policías, pero no han pasado las pruebas.

En Iguala, el síndico procurador, Frumencio Ramírez Cardona, dice que el municipio cuenta con 70 policías certificados, todos desarmados, cuando por el número de habitantes de la ciudad debería contar con 300 uniformados.

Ana Lilia Botello Figueroa, alcaldesa de Buena Vista de Cuéllar, dijo que su ayuntamiento sólo cuenta con 16 agentes policiacos, los cuales no son suficientes para cubrir las necesidades de seguridad de su municipio. Trabajan desarmados, aunque asevera que todos están certificados.

El municipio de Ixcateopan lleva más de cuatro años sin policía municipal, reporta la alcaldesa, Naucelia Castillo Bautista.

El 9 de noviembre de 2017, la secretaria ejecutiva del Consejo Estatal de Seguridad Pública, Nybia Solís Peralta, declaró que las policías municipales seguían siendo las más retrasadas en materia de certificación.

Por tanto, no cuesta mucho trabajo imaginar el papel que desempeñarán los ayuntamientos en la protección a sus ciudadanos. Todo el paquete se lo están dejando a la Guardia Nacional, al fin que le van a dar de comer y dónde dormir. n