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¿Podemos respirar tranquilos?

Escrito por  Jul 12, 2019

No se entiende cómo la autoridad municipal asegura que en Acapulco “hay un plan de seguridad perfectamente delineado que ha permitido la reducción de los delitos”, cuando al interior del ayuntamiento ediles manejan que el titular de Seguridad Pública municipal, Gerardo Rosas Azamar, no cuenta con el programa estratégico de seguridad que debió presentar al cabildo hace dos meses.

Podría pensarse que, si ya existe un plan perfectamente delineado no hace falta que el responsable de seguridad elabore el suyo porque sale sobrando hacerlo.

La información que se maneja dentro del ayuntamiento confunde.

Luego entonces, si como resultado de este plan perfecto la comisión de homicidios dolosos se ha reducido, no tiene mucha importancia el arribo de la Guardia Nacional porque la Policía Municipal puede sola, no obstante que 25 por ciento de sus integrantes no están certificados.

Ahora bien, si ya se archidijo que municipio y Guardia trabajarán coordinadamente, ¿cómo deberá entenderse? ¿La GN seguirá el plan perfecto del ayuntamiento o el ayuntamiento seguirá su victorioso programa y se coordinará con la GN para ejecutar el que ésta traiga?

Prácticamente la Guardia ya está aquí, pero sigue sin conocerse cuál será su papel. Es obvio que no puede hablarse de las estrategias, pero es importante que se dé a conocer en qué consistirá su trabajo, como bien lo dijo la Iglesia de Acapulco.

Por lo pronto, es importante mencionar que está desprovista de la facultad de labor de investigación, lo que podría significar que su trabajo se constreñirá al patrullaje. Será, se dijo en su momento, auxiliar del Ministerio Público.

Luego entonces, ¿qué están haciendo hasta ahora Ejército y Marina, si no patrullando la ciudad? ¿Cuál será la diferencia entre lo que se ha estado haciendo hasta ahora y lo que se hará en adelante? ¿Que el trabajo de la Guardia Nacional ha sido legalizado y el de los militares ha estado al margen de la ley?

Muchas han sido las expectativas que el gobierno ha tejido en torno a la GN, que parece verla como la última oportunidad de reducir la inseguridad; lo peor del caso podría ser para la población, que no se vieran cumplidas, y para el gobierno estatal lo mejor será que ya va de salida y herederá el problema al próximo gobierno; mientras tanto, su creación le ha servido como respiro. n