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Turismo en el abandono

Escrito por  Sep 04, 2019

Debe preocupar, sin duda, la declaración del senador Manuel Añorve Baños en cuanto a que Guerrero descendió del sexto al décimo sitio de afluencia turística en el país.

Atribuye la caída al hecho de que en el actual gobierno federal se liquidó al Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) y no se ha creado otro organismo que lo supla en sus funciones.

Citó que en el sexenio pasado, Guerrero escaló del lugar 15 al 6 nacional, gracias a que la Federación contaba con un consejo que promovía los atractivos turísticos.

Tiene razón por un lado; por el otro, pierde de vista que no sólo el gobierno federal disponía de recursos para fortalecer la afluencia de visitantes, sino que también los gobiernos estatal y municipal –en el caso específico de Acapulco– siguen contando con dependencias y organismos a los que se les destina presupuestos para ese trabajo, sin que reflejen resultados.

Está bien. Desapareció el CPTM y, como supuesta consecuencia, se vino abajo la corriente de paseantes, pero ahí están funcionando todavía la Secretaría de Turismo del estado, el Fideicomiso para la Promoción Turística de Acapulco y la Secretaría de Turismo municipal.

Varias voces se indignaron porque en el primer Informe Presidencial no se hizo mención del turismo, pero las mismas voces no reparan en que ni Turismo estatal, ni Fidetur, ni Turismo municipal, nunca dan a conocer sus presupuestos anuales, tampoco sus programas de trabajo y menos aun evalúan resultados de sus acciones. No rinden cuentas, pues.

¿Por qué enfocan sus baterías sólo contra el gobierno federal? Está mal que para destinos como Acapulco, Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco, que dependen en gran medida del turismo, se haya desaparecido al CPTM y no se haya creado otro para el mismo fin, pero mal está también que no se exija cuentas a las entidades locales.

Muy orondos todos, los responsables de estas instituciones, se cuelgan la medalla al mérito con las afluencias que hay en las temporadas decembrina, Semana Santa y verano, cuando ningún merito tienen porque la gente, visitantes nacionales todos, vienen sin necesidad de promoción porque los tres destinos tienen precios para todos los bolsillos y se ubican cerca de la gente que los visita.

Los lamentos sobre el abandono federal emergen ahora cuando, con septiembre, empiezan los peores meses del año en materia de afluencia. Aquí es donde deben aflorar los resultados del trabajo de los encargados estatales y municipales de promover el turismo. n