Resbalón oficial

Escrito por  Oct 14, 2019

La aparente descoordinación entre el gobierno municipal y el estatal respecto al suministro de agua potable no hace más que confundir.

He aquí la explicación: el director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama), Leonel Galindo González, informó ayer que se espera que la próxima semana ya esté totalmente restablecido el servicio.

A su vez, el director de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Estado de Guerrero (Capaseg), Arturo Palma Carro, reveló al diario porteño El Sol de Acapulco que acapulqueños de las zonas Diamante y franja turística  estarán sin agua al menos un mes más, debido a las afectaciones por Narda.

Palma Carro hizo hincapié en que reparar las bombas del sistema Lomas de Chapultepec llevará de 15 días a un mes.

Desde los días en que el temporal zarandeó al puerto, en los últimos de septiembre, el ayuntamiento comenzó a dar bandazos sobre la suspensión del suministro de agua a raíz de los daños.

Inicialmente, emitió un boletín en el que la autoridad municipal declaraba que Acapulco no tendría agua entre 15 y 20 días; más tarde, “actualizó” los datos diciendo que, luego de una revisión a los sistemas hidráulicos, se llegó a la conclusión de que la suspensión duraría ocho días.

El servicio no se ha normalizado; ahora Capama aventura que en una semana podría quedar restablecido.

Por su parte, el titular de Capaseg habló de que en un mes la zona turística tendrá agua, lo que significa que si la zona privilegiada no la tiene, habrá que imaginarse en que condiciones se encuentran la suburbana y las colonias del anfiteatro.

Lo más deseable sería que Capama tuviera la razón, pero lo más sano y conveniente es que tanto la paramunicipal como la paraestatal, se pusieran de acuerdo porque, al batear cada quien por su lado manejando datos diferentes, no hacen más que confundir a la población.

Por otro lado, nada bien se ve que los responsables del servicio jueguen con el manejo de fechas en torno a la reanudación de la distribución; así el asunto, envían a la población un mensaje nada alentador: o no quieren hacer enojar a los consumidores por lo que ocultan la realidad y optan por sobrellevar la situación manejando plazos cortos o desconocen su trabajo y no saben lo que realmente ocurre.

Cualquiera que sea la razón, ninguna confianza inspiran a los usuarios, algo muy usual en el sector oficial, cuando se supone que son tiempos diferentes los que vivimos, lo que podría llevar a pensar que alguien no va de acuerdo con la 4ta. Transformación. n