Ilegalidad donde vigilan la legalidad

Escrito por  Nov 01, 2019

No puede quedar en la oscuridad lo expuesto en tribuna el martes 29 por el diputado morenista Marco Antonio Cabada Arias, en cuanto a que los cuatro auditores especiales de la Auditoría Superior del Estado (ASE) Natividad Pérez Guinto, Luis Javier González Guerrero, Carlos Jiménez Herrera y Raúl Pacheco Sánchez trabajan al margen de la ley, pues si en 2018 terminó el periodo de cuatro años que deberían cubrir, no han sido sustituidos ni ratificados.

Más claro ni el agua.

Cabada Arias pidió hacer un exhorto al auditor superior del estado, para que rinda un informe sobre la situación legal de los auditores, pero el bloque de diputados opositores a Morena echó abajo la demanda.

Al defender su voto en contra, la priísta Araceli Alvarado González acusó que Cabada Arias “insiste en violentar la autonomía técnica y de gestión de la ASE”.

Patinó la legisladora: autonomía técnica no es extraterritorialidad. Alvarado respaldó una posición política; Cabada Arias defendió la legalidad.

Aseguró la diputada que “no se puede tomar la máxima tribuna para sacar raja política”, y consideró que en Guerrero hay cosas más urgentes que legislar.

¿Dónde está la raja política? ¿ En el hecho de buscar que los auditores se apeguen a la legalidad? ¿Hay cosas más urgentes que procurar que los componentes del Congreso, cuya función es obligar a los servidores públicos a apegarse a la ley, operen de acuerdo con la ley?

¿Cómo puede la ASE emitir veredictos sobre desfalcos con base en el trabajo de auditores a los que ya se les venció el periodo de sus funciones y no han sido ni sustituidos ni ratificados?

En su oportunidad, el perredista Bernardo Ortega calificó que la petición de Cabadas Arias es improcedente, “pues la ASE es un órgano con autonomía técnica”.

¿Autonomía técnica significa que puede hacer lo que le venga en gana así lo que haga sea ilegal?

Ahora que, habría que hacer notar, el auditor superior no se manda solo, porque la ASE depende de la Comisión de Vigilancia y Evaluación, a cuyos integrantes rinde cuentas.

Por tanto, toca a esta comisión supervisar el trabajo de la Auditoría; en consecuencia si los cuatro auditores especiales presentan irregularidades, Vigilancia y Evaluación está enterada y avala que se hayan excedido en sus periodos.

En consecuencia, si el auditor superior es responsable de esta omisión, lo mismo lo son los componentes de la Comisión de Vigilancia y hasta la Junta de Coordinación Política, que obviamente no puede ser ajena a lo que está pasando en el Congreso.

El choque de fuerzas antagónicas –políticas, esas sí– no conduce precisamente hacia la legalidad, ni arroja decisiones que beneficien a los guerrerenses. n