Chivos en cristalería

Escrito por  Nov 18, 2019

Resulta reprobable, imprudente e irresponsable el que algunas autoridades etiqueten como delincuentes a algunas víctimas de la violencia, sin tener injerencia en las investigaciones y adelantándose a los resultados de las mismas y al veredicto del juez.

El afán protagónico al opinar de cuanto tema les sale al paso todos los días, así no sea de su jurisdicción, las hace resbalar en el terreno de la imprudencia, además de caer en ilegalidades y generar con ello dolor e indignación entre familias que perdieron un ser querido.

El 14 de octubre pasado, hombres armados sacaron de su vivienda, en la colonia Simón Bolívar del puerto, a René Calderón, de 11 años; Pedro Ramírez, de 16; Hiram Almazán, de 19; su madre, Adriana Gutiérrez, de 34, y su abuela, Honoria Rendón, de 70, quienes permanecieron desaparecidos hasta que fueron localizados en una fosa situada en el patio de una casa de la misma zona.

Este fin de semana surgió de la Presidencia Municipal de Acapulco la afirmación de que una de las víctimas tenía relación con la delincuencia organizada, pretendiendo evidentemente justificar el asesinato.

Ello provocó que familiares condenaran las declaraciones y exigieran una disculpa pública.

¿Qué necesidad tiene el ayuntamiento de ganar el repudio de familiares al meterse en áreas que no son de su incumbencia?

¿Cómo se atreve a hacer señalamientos que no le constan?

Acaso si el fallecido pertenecía, como asegura, al crimen, ¿era razón para asesinarlo? Y si era ajeno a la delincuencia, ¿cómo hace sentir a los familiares con semejantes conclusiones?

¿Por qué no deja el asunto en manos de la Fiscalía General del Estado, que es la autoridad indicada, para que lidie con estos trances?

No es la primera vez que desde el gobierno se lanzan acusaciones de ese tipo, precipitadas, como pretendiendo justificar la muerte de alguien.

Si tanto saben, lo más conveniente sería rendir declaración ante las autoridades correspondientes, en vez de meter ruido en los medios de comunicación y estigmatizar a los familiares y amigos de las víctimas.

Y si los bloquiflojos no prestan declaración, el Ministerio Público debería asumir su responsabilidad y llamarlos a declarar; así en adelante serían más cuidadosos y no andarían enlodando honras impunemente al actuar como chivos en cristalería. n