Mujeres, prisioneras de la indefensión

Escrito por  Nov 26, 2019

La voz de las mujeres se estrelló contra una autoridad omisa, incapaz y cómplice.

La frustración, la indignación, el coraje por la pasividad en torno a la violencia de género, afloraron en las calles, en las plazas públicas, frente al Congreso local, repudiando la impunidad, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.

En Taxco, Guadalupe Albavera, representante legal de la organización Equidad y Autonomía en Movimiento AC, acusó que, en lo que va de este año, en el estado se han contabilizado 231 feminicidios.

En Atoyac, el Colectivo Atoyaquense exigió a los tres niveles de gobierno mejorar la impartición de justicia, pues “ineficaz e ineficiente” como es, “sólo ha propiciado mayor impunidad”.

Es verdad; de no ser así, que diga la autoridad cuántos homicidas han sido detenidos; cuántos procesados y cuántos de ellos se encuentran en prisión purgando su respectiva condena por agredir a mujeres.

Fracasa el gobierno desde las tareas de la prevención del delito; los ayuntamientos ni se preocupan por tener una policía municipal decorosa; algunos de plano le apuestan a la presencia de la Guardia Nacional.

El de Acapulco, el más importante y de más población del estado, no ha sido capaz de contar con una policía competente, confiable, certificada.

La síndica procuradora del ayuntamiento, Leticia Castro Ortiz, ha reconocido que una de las debilidades del municipio en materia de seguridad es la falta de policías.

Ilustra: en Acapulco debería haber al menos 3 mil policías, pero sólo hay 2 mil 100, de los cuales la mitad son administrativos.

Es decir que mil 50 protegen la ciudad, sin descontar a los que custodian a ediles, a funcionarios municipales y a familias de estos. Divididos en tres turnos, resulta que 353 resguardan a la población: ni siquiera un policía por colonia.

A nivel estatal, fue el diputado local Heriberto Huicochea Vázquez quien, en sesión plenaria de este 24 de octubre, plasmó de cuerpo entero el panorma de la presencia policiaca.

Citando como fuente al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, apuntó que Guerrero, entre policías estatales, de reinserción social, ministeriales y municipales, cuenta con 9 mil 86 agentes, de los cuales están evaluados 8 mil 664, pero sólo aprobados 6 mil 151; reprobaron 2 mil 79, y de los aprobados, este año 54 por ciento perderán la vigencia de su evaluación.

Con semejantes deficiencias, ¿cómo, pues, los ayuntamientos y el gobierno estatal podrían cumplir su tarea de prevenir el delito? ¿Cómo la Fiscalía General del Estado podría cumplir su responsabilidad de aprehender y llevar a proceso a los asesinos de mujeres?.

¿Pruebas de incumplimientos? El Índice de Desempeño de las Procuradurías y Fiscalías 2019, que las evalúa desde hace tres años por la implementación del Sistema de Justicia Penal Acusatorio, coloca a Guerrero en 35.3 por ciento de efectividad en el cumplimiento de las órdenes de aprehensión, lo cual lo posiciona en el penúltimo lugar nacional. La media nacional es de 57.9 por ciento.

Conclusión: la autoridad funge como simple espectadora de los homicidios.

Abundan leyes, alertas y convenios –que ya hemos mencionado en este mismo espacio–, destinados a proteger a las mujeres; el problema reside en que no hay quien los cumpla.

Entre tanto, el grito de las mujeres pidiendo protección y justicia se estrella contra el muro de la irresponsabilidad, la falta de interés y la incompetencia gubernamental, que, cuando más, simula que hace sin hacer nada. n