Gobernadores al banquillo

Escrito por  Dic 05, 2019

Será interesante conocer el reporte que sobre la participación de gobernadores en combate a la inseguridad ofreció difundir este fin de semana el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los constantes informes sobre enfrentamientos de la Policía Estatal con grupos delincuenciales y la asistencia del gobernador Héctor Astudillo Flores a la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz reflejan una visión de que el gobierno estatal trabaja en este rubro.

¿Qué tanto?

Habrá que conocer sus responsabilidades en la materia; se sabe que del gobernador depende la Policía Estatal, cuyas funciones se relacionan con la prevención del delito y enfrentar los actos delictivos en el momento en que se cometen.

La persecución, la ejecución de órdenes de aprehensión y someter a proceso a los detenidos es juridicción de la Fiscalía General del Estado (FGE), para lo cual cuenta con la Policía Ministerial, peritos y agentes del Ministerio Público.

La FGE, como se sabe, es un órgano autónomo, independiente del Poder Ejecutivo; es decir que en teoría actúa bajo su propia responsabilidad, sin rendir cuentas al gobernador, como parte del Sistema de Justicia Penal Acusatorio.

No obstante, eso no se ha terminado de comprender, y con frecuencia la gente termina responsabilizando al gobernador de la inseguridad y la impunidad prevalecientes.

Astudillo Flores, como gobernador que es, es responsable de cuanto ocurre en la entidad. Muy cierto. Pero comparten con él la responsabilidad en este aspecto la FGE y los ayuntamientos.

Es función de los ayuntamientos prevenir el delito; si hay prevención, no tiene por qué haber violencia; y si la hay es porque fallan las alcaldías;  entran ahí la FGE y el gobierno federal para investigar, detener y procesar a los infractores. También han fracasado.

Por eso resulta de interés conocer cómo califica el gobierno federal al gobernador, pero también debería evaluar y exhibir tanto a la FGE como a los alcaldes, muchos de los cuales, como acusó Astudillo Flores, no asisten a las sesiones de la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz, pero “luego, cuando tienen problemas, son los primeros que nos están llamando para que nosotros vayamos”.

En cuanto a la Fiscalía, ahí está el reporte de la organización Impunidad Cero que, citando cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, señala que 96 por ciento de los homicidios dolosos en Guerrero quedan impunes.

Otro dato: el índice de desempeño de las procuradurías y fiscalías 2019, que las evalúa desde hace tres años por la implementación del Sistema de Justicia Penal Acusatorio, coloca a Guerrero en el penúltimo lugar nacional, con 35.3 por ciento de efectividad en el cumplimiento de las órdenes de aprehensión, contra la media nacional de 57.9 por ciento.

¿Irán a cargar al gobernador los fiascos de la Fiscalía y la pasividad de los alcaldes? n