Playas contaminadas

Escrito por  Dic 23, 2019

No es extraño que la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) haya hecho análisis de las playas. Siempre lo hace en la víspera de alguna temporada vacacional. Esta vez no fue la excepción.

Pero sí es extraño que de las 272 playas de 70 destinos turísticos de los 17 estados costeros del país, 269 hayan pasado la prueba, y las tres restantes, las reprobadas, correspondan a Acapulco.

Ha ocurrido generalmente que son varias las playas de diversos destinos del país las que resultan no aptas para el uso recreativo, es decir que la gente no puede meterse a bañar, pero esta vez las únicas tres que rebasaron los límites establecidos de Enterococcus faecalis fueron de Acapulco.

Eso, empero, no necesariamente significa que Cofepris mienta. Podría suceder que excluyera de la lista otras playas que salieron mal; tal vez, pero no quiere decir que en el caso de este puerto esté desvirtuando la realidad.

No es la primera vez que el organismo federal incluye Playa Suave, Icacos y Manzanillo entre las excesivamente contaminadas, pero las autoridades no se han encargado de corregir definitivamente los problemas.

Las descargas de aguas negras están a la vista de quien quiera verlas; el voluminoso caudal de líquido pestilente que va a dar a la playa Manzanillo ha sido denunciado por los turisteros de la zona, lo mismo por quienes laboraban en los astilleros, sin que se atienda.

Igual en playa Icacos, donde, ya en alguna ocasión hasta fotos submarinas exhibieron una poderosa descarga que nunca ha sido corregida.

Luego entonces, ¿habrá perversidad en Cofepris, como arguye la Presidencia Municipal de Acapulco?

Difícil saberlo. Lo que sí se sabe es que ninguna autoridad de los tres niveles gubernamentales ha tomado en serio las descargas de residuos fecales, a pesar de que las playas constituyen el único atractivo turístico de Acapulco.

Si saben que Cofepris lleva a cabo análisis cada temporada, mínimo cada temporada deberían ocuparse de evitar que la inmundicia llegara al mar, pero prefieren recurrir al pataleo después y hacerse las víctimas, a asumir su responsabilidad.

Anunció ya la alcaldía que por su parte mandó hacer sus propios estudios; seguramente resultarán favorables; mas si Cofepris resulta sospechosa, menos confiables serán los análisis ordenados por el ayuntamiento.

La autoridad competente para estos efectos es Cofepris, y si se duda de su seriedad, los ofendidos deberían impugnar los resultados ante quienes supervisan a la Comisión en vez de hacer sus panchos.

Otra: si no quieren señalamientos contra Acapulco, sencillamente que no den motivo.

Este asunto es similar al de la inseguridad. ¿No quiere la autoridad que se hable de derramamiento de sangre, y que se diga solamente lo bonito? Simple: que impida los asesinatos. ¿Quieren que no se hable de playas contaminadas?, que corrijan el problema y después lleven a cabo tareas de prevención. Fácil. Lo difícil es que cada quien haga su chamba. n