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Tony, ¿culpable o inocente?

Escrito por  Dic 23, 2019

El jefe de Gabinete del ayuntamiento de Tlapa, Marco Antonio García Morales, sospechoso del asesinato del líder social Arnulfo Cerón Soriano, continúa en el centro del huracán.

El día 19, familiares, amigos y compañeros del funcionario marcharon y se manifestaron fuera del Cereso de Tlapa para exigir su liberación; ayer volvieron a marchar, ahora en Chilpancingo, con el mismo propósito.

Por su parte, familiares y amigos del dirigente asesinado han expresado su temor de que el detenido haga valer sus influencias para salir en libertad.

Unos aseguran que García Morales, Tony, es inocente; otros afirman que es culpable.

¿Quiénes tienen la razón?

Complicado saberlo.

Corresponde al juez determinarlo.

Desde el momento en que la Fiscalía General del Estado (FGE) ejecutó la detención con base en una orden de un juez de control hay motivo para pensar que cuenta con elementos de peso para inculparlo.

El problema estriba en que no hay confianza en quienes tienen en sus manos la impartición de justicia.

Lo correcto y conveniente sería que defensores y acusadores del detenido aportaran pruebas conducentes a demostrar su inocencia o culpabilidad en el proceso jurídico, según el caso, sin necesidad de tanto ruido.

Mas la ausencia de confianza mueve a unos y otros a presionar a favor y en contra.

Los manifestantes de ayer exigían dialogar con la FGE. ¿Qué van a dialogar? Aquí no es cuestión de negociación. Al menos, no debería de ser.

La simple versión de que García Morales es sospechoso de la muerte del dirigente porque éste hizo declaraciones en su contra podría ser tan inválido como aquella de que es inocente nada más porque sí.

También cabría la sospecha de que el funcionario es usado como chivo expiatorio por la Fiscalía como respuesta a la presión.

Lo más sano sería que dejaran de presionar a la Fiscalía para que haga su trabajo con libertad, y que ésta actuara con apego a la ley, que investigara realmente y solucionara el caso, en vez de sumarlo a los rezagos, como usualmente sucede aun con asesinatos de alto impacto.

No es con manifestaciones como se define la aplicación de la justicia, pero tampoco debe hacerse enviando los expedientes al archivo muerto, como ocurre. n