Calles desiertas y silenciosas marcan este Jueves Santo en Taxco por el coronavirus Foto: Especial

Calles desiertas y silenciosas marcan este Jueves Santo en Taxco por el coronavirus

Escrito por  Raymundo Ruiz Avilés, Salvador Cisneros Silva y Ricardo Almazán Abr 10, 2020

Ante negativa de vecinos de Iguala a quedarse en su casa, alcalde llamará al Ejército

En Tlapa, los pobladores no acatan las medidas de prevención emitidas por autoridades de salud


Las calles del primer cuadro de Taxco han quedado desiertas a la circulación peatonal, y el zócalo fue cerrado para su uso ante la fase 2 del Covid-19; y con ello, las procesiones cargadas de penitentes e imágenes de santos especialmente de este Jueves Santo de la Semana Santa no se efectuaron por la emergencia sanitaria.

En cada uno de los rincones que todavía el año pasado estaban llenos de personas y de turistas con un repunte de cerca de 100 por ciento de ocupación hotelera por las actividades de la Semana Mayor, hoy están vacías y con un promedio de ocupación hotelera apenas arriba de 2.1 por ciento, como lo dio a conocer el alcalde de Taxco, Marcos Efrén Parra Gómez.

La suspensión de las actividades extralitúrgicas obligó a que muchos de los comercios de la franja principal de la ciudad se encuentren cerrados; son pocos los comercios que se mantienen abiertos por unas cuantas horas y al ver que no hay ventas tienen que ser cerrados.

Las patrullas de Seguridad Pública y de Tránsito municipal hacen rondines llamando a la población a quedarse en su casa; a no salir si no es necesario para evitar la propagación del virus.

La Semana Santa en Taxco fue distinta a la de otros años, al llevarse a cabo los actos litúrgicos de manera privada.

El santuario de la Veracruz, donde se hace la procesión de Los Cristos, la más larga de la Semana Mayor, hoy luce vacía de las imágenes que son traídas de varios puntos de la ciudad y comunidades para la peregrinación nocturna.

El sonido de las famosas chirimías, dejó de escucharse y el santuario apagado; solo se escucha el redoble de las campanas del Ángelus.

Es contado el turismo que llega a la ciudad y de inmediato se va. Las amas de casa acuden lo más rápido posible al mercado municipal Tetitlán para hacer las compras necesarias, y los puntos de los comedores comunitarios públicos y privados apenas mantienen actividad con algunas personas que acuden por sus alimentos, que son obsequiados.

La pandemia prácticamente está dejando desolada paulatinamente a la ciudad de Taxco, y lo que fue la Semana Santa ahora quedó en el recuerdo de quienes la protagonizan y quienes la han vivido.

En Tlapa, pobladores no acatan restricciones sanitarias

Al no existir aún ningún caso positivo de Covid-19 en la ciudad de Tlapa, la población hace sus actividades de manera normal sin acatar las recomendaciones de permanecer en sus casas para evitar los contagios, algunos comercios han sido cerrados pero la población continúa llenando las calles del centro.

Son las 8 de la mañana y en la calle Guerrero, de Tlapa, no ha cambiado nada, los comerciantes de las comunidades indígenas llegan para colocar sus puestos en las banquetas, continúa el flujo de personas, sigue el tráfico del servicio publico, sigue la vida.

Al menos cuatro cuadras de la calle Guerrero es donde se concentra el mayor número de personas que llegan a comprar y vender, la mayoría de ellas sin alguna protección como cobrebocas o guantes, muchas de ellas son personas de edad avanzada.

Pese a la invitación de las autoridades municipales y de que el alcalde regalara algunas despensas, los comerciantes siguen viajando desde sus comunidades con verduras, frutas u otra mercancía para ganarse la vida.

La mayoría de la población se nota escéptica ante la posible llegada del coronavirus. “Es pura mentira, esa cosa no existe, nomás nos quiere chingar el gobierno”, platican tres mujeres a menos de un metro de distancia.

Hasta este 9 de abril, no existía ningún caso positivo de Covid-19 en el municipio de Tlapa, aunque el pasado 2 de abril el jefe de la Jurisdicción Sanitaria 04 de La Montaña había informado de 10 casos sospechosos que se encontraban en observación.

Al no existir ningún caso positivo, la población ha tomado a la ligera las recomendaciones de permanecer en sus casas, de tener sana distancia y de no salir a lugares concurridos a menos que sea necesario.

Solo algunas comunidades de Tlapa, como Totomochapa, han tomado la decisión de cerrar el paso de ingreso a la comunidad a partir del pasado 8 de abril para evitar el contagio del Covid-19 en su pequeña población.

En Iguala hacen vida normal

A pesar de los diferentes programas que ha manejado el gobierno municipal de Iguala para contener a los ciudadanos en sus casas y no exista una propagación del coronavirus, parece no importarles no solo a los Igualtecos, si no también a quienes acuden a hacer sus compras en municipios vecinos.

Los programas de los dispensadores de agua que fueron ubicados en diferentes puntos de la ciudad para que los ciudadanos se laven las manos con agua y jabón, solo sirven para enjuagarse las manos, las personas se roban el papel sanitario y el jabón que se coloca para lavarse las manos.

El programa que se utilizó llamado Patrulla Payaso contratando a los payasitos urbanos, buscando crear conciencia entre las personas que están haciendo fila para efectuar ciertos pagos en bancos, entrar a cajeros o centros comerciales, los ciudadanos sólo acatan la instrucción de la sana distancia cuando se encuentran los payasos, cuando se retiran vuelven a formarse omitiendo la sana distancia.

Optó el gobierno municipal en Cabildo por cerrar al público el monumento a la Bandera, el asta bandera monumental, cerrar el zócalo y la explanada De las Tres Garantías, se delimitó para que nadie pueda entrar, sin embargo, se siguen viendo cientos de igualtecos deambulando con sus familias en las calles céntricas de la ciudad aún con estas áreas cerradas.

El mercado municipal se considera el principal foco rojo de la ciudad, por tal motivo se implementó como ultima opción, que se deberán hacer las compras por género en este lugar de abasto, no sólo de Iguala, si no también de la región, durante la contingencia los hombres que harán sus compras en el mercado podrán acudir los días martes, jueves y sábado, y las mujeres podrán asistir a comprar los días lunes, miércoles, viernes y domingo.

Esta última reglamentación en nada ha sido respetada; y no sólo eso, siguen acudiendo familias completas a hacer sus adquisiciones en el mercado municipal, en el cual también existen muy pocos comerciantes que toman medidas contra el Covid-19, por que la mayoría dice que es un cuento y no existe la pandemia mundial que tanto se dice.

El alcalde Antonio Jaimes Herrera, al observar la negativa de la mayoría de los ciudadanos a tomar las medidas necesarias contra la pandemia, ha anunciado que solicitará ayuda al Ejército, para que sean ellos quienes en cierta manera patrullen las calles e “inviten” a los ciudadanos renuentes a quedarse en sus hogares, tal proyecto con el Ejército iniciará en los próximos días, anunció.