Quema de velas en el panteón e iglesia alumbra el camino a los difuntos, dicen Foto: Misael Damián

Quema de velas en el panteón e iglesia alumbra el camino a los difuntos, dicen

Escrito por  Misael Damián Nov 03, 2020

Perdura esa tradición ancestral en Chilixtlahuaca, Metlatónoc


Ometepec, 2 de noviembre. En los pueblos y comunidades indígenas es donde más se da la originalidad de la tradición del Día de Muertos, aunque está sin los servicios elementales de comunicación, Chilixtlahuaca, Metlatónoc, es una localidad indígena del pueblo mixteco en donde las familias se esmeran por conservar su tradición, aquí se conserva todavía intacta la quema de velas, una tradición que data de tiempos ancestrales, que consiste en prender las velas para que los difuntos no anden a oscuras, alumbrarles pues su camino, explica Araceli Villano, quien se salió de esta localidad, para buscar mejores oportunidades de vida; sin embargo, regresa para estar en ésta y otras tradiciones.

En muchas comunidades indígenas se habla de la quema de velas, de colocar velas prendidas para alumbrarles el camino a los difuntos, en Chilixtlahuaca antes se hacía entre las dos y tres de la madrugada del día 1º y 2 de noviembre, ahora se hace por la tarde del 31 de octubre y madrugada del 1º de noviembre para los difuntitos y la tarde del primero y madrugada del 2 la quema para los difuntos grandes.

Se trata de llevar velas y prenderlas en las tumbas de los familiares muertos y esperar que estén encendidas hasta que amanece, porque en el día los difuntos no se pierden. “También queman velas afuera de la iglesia, para todos los que murieron en otro lugar y eran de aquí, de la comunidad, las velas las queman para iluminar el camino de los muertitos es la tradición, las queman toda la noche; hasta que amanece se regresan a sus casas”, expone.

Relata que la festividad inicia la tarde del 27 de octubre, “van a la entrada del pueblo, allá se quedan todos los de la iglesia y personas que gustan acompañar, toca la banda toda la noche, toda la noche rezan, van también los principales del pueblo junto con la autoridad”. En esta fecha se coloca un arco grande en la iglesia y también llevan uno para la cruz que está en la entrada, ahí es donde van a traer a sus difuntos, se reúnen como a las 8 de la noche y el mayordomo les lleva café y comida. Las ofrendas para el arco y para la cruz se hacen con las flores, frutas y comida que da la misma población.

Es también en esta fecha (el 27 de octubre) cuando se hacen las ofrendas en los hogares, con la quema del copal, aroma de los difuntos. Por parte del mayordomo se hace la quema del castillo con fuegos pirotécnicos y quema de toritos el 31, también en este día viene el sacerdote.

Chilixtlahuaca se ubica a 3 horas y media de la cabecera municipal en auto; caminando son 8 horas de distancia.