Acapulco, el mejor ATP 500 del circuito de tenis profesional

Escrito por  Ene 23, 2020

El Abierto Mexicano ha sido nombrado por tercera vez como el mejor de esta categoría, lo que encumbra a un torneo que cada vez llama más la atención de los jugadores.

Por tercera vez, en 2019 el Abierto Mexicano ha logrado el premio de mejor torneo organizado en la categoría profesional ATP 500, gracias a sus excelentes pistas y buenas condiciones que otorga siempre en todos sus juegos. Esta es la segunda vez que lo hace después de cambiar de superficie en el 2014, ya que en el 2017 también lo logró, lo que demuestra que esta decisión fue la correcta y que se trabaja en la línea adecuada.

Como podemos comprobar en la propia página de la ATP, el campeonato disputado en Acapulco ha sido elegido de nuevo como el mejor de los 13 que componen su categoría, escogido por los propios tenistas. A este le acompañan el ATP de Indian Wells como mejor Masters 1000 y el ATP de Doha como el de 250.

Una de las grandes cualidades que le ha podido recibir ese nombramiento ha sido la gran recepción de tenistas top que tuvo este curso. Además de que acudieran los dos grandes genios de la historia del deporte de la raqueta, el evento pudo contar con otras caras muy reconocibles como la de Alexander Zverev y Nick Kyrgios, precisamente los dos finalistas de la edición.


Muchos nombres de repercusión

 

Mientras que por la parte femenina también acudieron a su llamada otras tenistas muy reconocibles como Sloane Stephens, Maria Sakkari, Johanna Konta o Danielle Collins, en una gran exhibición de las jugadoras chinas, que fueron las más triunfadoras de la cita.

Aunque, si hay un gran duelo que se esperaba ver, ese era el de Roger Federer contra Rafael Nadal, dos tenistas llamados a dejar una huella inalcanzable en la historia del deporte. Ambos se encuentran en plena lucha por ser el hombre que más títulos de Grand Slam acabe levantando en su carrera y por eso el Open de Australia 2020 resulta clave para continuar con esta competición entre ambos. En ese torneo, parte el español ligeramente con ventaja según las apuestas de tenis para Melbourne que arroja Betway, que le da un momio por ganarlo de 4.50, cifra comprobada el día 08 de enero del 2020. Pero, la realidad es que es Novak Djokovic el gran rival a batir allí, sobre todo porque es actualmente el que más títulos posee en terreno oceánico.

Una de las claves por las que Acapulco gusta tanto a los tenistas es por el gran ambiente que consigue crear para atraer a este tipo de figuras del tenis, que no siempre están por la labor de acudir a los campeonatos de la categoría 500. Una gran manera de venderse es creando por ejemplo juegos de exhibición llamativos y divertidos con los que demostrar además las grandes figuras que allí acuden, algo que se hizo este año aprovechando las presencias de Zverev y Stephens.


Un torneo con muchos patrocinadores

Todo esto ha permitido al Abierto Mexicano contar con patrocinadores de lujo, como es el caso de la empresa nacional de telecomunicaciones Telcel, una de las más representativas del país en este sector cubriendo a casi un 90 % de la población en la actualidad.

Sin embargo, este no es el único que ha querido unir su nombre al de un Abierto que marca en muchos casos la hoja de ruta de otros campeonatos similares, que podrían fijarse en este para intentar mejorar.

Como ya lo hemos comentado, hay que hacer las cosas muy bien para conseguir salir escogido como el mejor torneo en una categoría 500 en la que en total hay 13 torneos y algunos con mucho nombre, como son los casos del Conde Godó de Barcelona, el de Queen’s, Halle, Hamburgo o Basilea, por poner algunos ejemplos. Pero ha sido Acapulco el escogido por tercera vez en su historia, luego de los nombramientos en 2007 y 2017, lo que sin duda eleva el nombre del torneo mexicano a uno de los escalones más altos del panorama actual tenístico.

En definitiva, por su gran organización, buenas pistas y alta repercusión, el Abierto Mexicano de tenis ha sido nombrado por tercera vez como el mejor ATP 500 del año, lo que enorgullece a sus directivos y apremia por conseguir lo que están consiguiendo, sobre todo desde el cambio de superficie.